Envasado de aceitunas de mesa

Envasado de aceitunas de mesaEuropa Press

Así están los precios de los alimentos en origen y destino tras el terremoto arancelario

Las idas y venidas de Trump y la UE han sido rechazadas en todo momento desde el campo, donde se teme que la dinámica fuera utilizada para presionar a los productores

«A los grandes agricultores de Estados Unidos: prepárense para empezar a producir mucho más producto agrícola para vender dentro de Estados Unidos. Los aranceles se aplicarán a los productos externos el 2 de abril. ¡Divertíos!». Así anunció el pasado 3 de marzo Donald Trump, presidente de Estados Unidos, su estrategia para lastrar a los productos agroalimentarios procedentes del resto de bloques económicos y rectificar el déficit comercial récord de 1,2 billones de dólares que tuvo el país en 2024.

La comunicación generó un clima de incertidumbre en medio mundo, con la Unión Europea (UE), México, Canadá o Brasil como principales afectados.

El temor a una avalancha de barreras comerciales puso en tensión tanto a productores como consumidores, ya que el primer y el último eslabón de la cadena aparecen como las partes más afectadas en este tipo de disputas.

Más de un mes después de lanzar este pulso y tras una importante agitación en los mercados por la amenaza de Trump, la UE anunció un plan de respuesta contra productos de EE.UU. por valor de unos 22.000 millones; sin embargo, la medida ha quedado en el aire tras el paso atrás del presidente norteamericano, que por el momento ha rebajado sus pretensiones y «solo» aplica aranceles del 125 % para China y una pausa de 90 días para el resto de países.

Las idas y venidas de Trump y la UE han sido rechazadas en todo momento desde el campo, donde se teme que la dinámica fuera utilizada para presionar a la baja los precios en origen o que provocaran el cierre en mercados en los que el producto español está asentado.

En España, los productores de vino y aceite de oliva, cuyas exportaciones a EE.UU. suponen en torno a los 1.000 millones de euros anuales, aparecen en riesgo por la advertencia de Trump, aunque por el momento, tal y como evidencia el Índice de Precios en Origen y Destino de los alimentos (IPOD) elaborado por COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos) el terremoto arancelario no se ha he hecho notar en las producciones.

El margen de la distribución se ha estrechado en marzo. El IPOD agrícola, las veces que se multiplican los precios de origen a destino, ha pasado de 4,20 en febrero a 3,83 en marzo; mientras que en el ganadero se ha reducido de 2,97 a 2,83. Como consecuencia, el índice general se ha relajado de 3,94 a 3,61 veces.

Las aceitunas de mesa aparecen como el producto con más variación entre origen y destino: de 1,17 euros el kilo en el campo a 7,63 euros el kilo en los supermercados. Se trata de un incremento del 552 % y una multiplicación de 6,52 veces entre el productor y el consumidor.

El repollo se sitúa como el producto en el que industria y la distribución obtienen más rentabilidad, ya que su precio asciende un 540 % y se multiplica por 6,40 entre origen y destino.

La cebolla, un habitual en los productos que más se inflan de la tierra a los lineales, cae al tercer lugar con un aumento del 497 % lugar tras liderar en febrero esta clasificación.

Los productos que más bajaron de precio en origen en marzo fueron el fresón, con una caída de 1,03 euros el kilo, seguido del aceite de oliva virgen extra con 0,39 euros el kilo, y la alcachofa con 0,25 euros el kilo. En estos casos, los descensos en destino fueron de 2 euros, 0,5 euros y 0,05 euros respectivamente.

Las subidas más destacadas para el consumidor no han repercutido de igual manera en el campo. El plátano y los huevos, cuyo precio levantó en destino 0,47 y 0,25 euros por kilo respectivamente, solo se pagaron 0,35 y 0,15 euros más por kilo en origen.

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