01 de julio de 2022

La ministra de Ciencia, Diana Morant

La ministra de Ciencia, Diana MorantEFE

Congreso

El Congreso aprueba la Ley de Ciencia entre protestas de los investigadores

El texto será remitido al Senado con los cambios incorporados, aunque no hayan sido avalados por los socialistas

El pleno del Congreso ha aprobado este jueves la nueva Ley de Ciencia y Tecnología después de que el PSOE retirara los votos particulares que había presentado contra algunas de las enmiendas incorporadas al texto durante su tramitación. Paradójicamente, esta ley se ha aprobado sin un voto en contra mientras varias asociaciones de investigadores se manifestaban en la puerta del Congreso.
Ya esta semana, el PdeCAT había advertido que el PSOE quería eliminar del texto la disposición referida a la estabilización de la carrera del personal investigador universitario en el Sistema Nacional de Salud, en contra del resto de los grupos. Además, el grupo socialista había presentado otro voto particular para retirar una enmienda del PP que aseguraba la financiación en I+D vinculándola al PIB.
Finalmente, el PSOE ha decidido retirar esos dos votos particulares por lo que el texto será remitido al Senado con los cambios incorporados, aunque no hayan sido avalados por el PSOE. Queda por ver si durante el trámite en la Cámara Alta se vuelven a introducir nuevas modificaciones.
La norma pretende que el conocimiento científico oriente las medidas que se deben implementar para afrontar desafíos como el cambio climático, la transición ecológica y energética, la digitalización el reto demográfico.
Este texto abordará las carencias relativas a la carrera y el desarrollo profesional del personal investigador, la necesidad de mejorar la transferencia de conocimiento y los resultados de la actividad investigadora, así como reducir la carga burocrática de la investigación y reforzar la colaboración entre el sector público y el privado.
Para lograr esos objetivos, la ley incluye una nueva modalidad de contrato indefinido para personal de investigación, técnico y de gestión, y el compromiso de una financiación pública creciente de la I+D+i hasta converger con Europa, para lo que se fija como objetivo una inversión pública del 1,25 % del PIB en el año 2030 (ahora está en el 0,58 %).

«No es la ley que España necesita»

Varias sociedades científicas han criticado la ley al entender que «no es la que España necesita». «Hay muchos aspectos como la falta de financiación, falta de competitividad y planes a largo plazo que no se solucionan, pero que podrían haberse mejorado con muchas de las enmiendas presentadas y no aprobadas», denuncian desde la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (ASEICA).
Esta asociación, junto a otras del sector, presentaron varias sugerencias para mejorar el texto que «no han sido consideradas en la nueva Ley de la Ciencia», por lo que solicitan «una revisión integral de esta ley o, de no ser así, su retirada».

Concentración frente al Congreso

Un centenar de personas se ha concentrado a las puertas del Congreso de los Diputados para exigir una Ley de Ciencia que garantice los derechos del personal investigador, también del personal técnico y de gestión que se ha quedado fuera de muchas de las medidas incluidas en la norma.
En declaraciones a los periodistas, la secretaria de Empleo de CCOO en la Administración General del Estado (AGE), Elisa Fernández, ha asegurado que esta ley «se nos queda corta» porque «el personal técnico y de gestión, que son dos tercios del total, queda fuera de la ley una vez más», ya que el Ministerio considera que «nuestra carrera va dentro de la carrera de la Función Pública».
Para Fernández, excluir al personal técnico y de gestión es injusto porque «ellos también hacen ciencia junto con el personal investigador», y las tres escalas son «indispensables para que la ciencia avance».
«No es de rigor que solo el personal científico tenga una valoración de unos méritos científico-técnicos que se consiguen gracias a un equipo», ha dicho.
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