04 de diciembre de 2021

Tamara Falcó, en el programa 'Lazos de sangre'

Tamara Falcó, en el programa 'Lazos de sangre'

‘Lazos de sangre’

El Obi-Wan Kenobi de Tamara Falcó

‘Lazos de sangre’ homenajeó al fallecido marqués de Griñón con testimonios de su hija y su ex más famosas
«Cambiar el mundo, amigo Sancho, que no es locura ni utopía, sino justicia». Esa es la frase con la que el marqués de Griñón, Carlos Falcó, hubiese querido ser recordado. Así lo contó una vez en una entrevista el que fue aristócrata, empresario y padre de cinco hijos de tres mujeres diferentes.
Anoche fue homenajeado en Lazos de sangre, en un documental en el que intervinieron su hija más famosa y su ex más famosa.

Cómo era

«Era un hombre sereno, tranquilo, que no se alteraba», elogió de entrada Isabel Preysler, quien –según desveló Ágatha Ruiz de la Prada, una de las invitadas al debate posterior al documental– no cobró por esta intervención.
«El mejor amigo que tuve», sentenció Marina Castaño.
«Era como un niño pequeño hasta cuando falleció. Por curioso, por aprender, por interesarse por lo que otras personas puedan hacer», contó Tamara, que insistió sobre todo en que su padre era un hombre «bueno» y optimista. «Siempre miraba la vida de una forma muy positiva», recordó su hija. «Ella ha heredado la enorme bondad y la gran, gran, generosidad de su padre. Yo siempre he dicho que es igual que su padre», dijo Isabel Preysler de su hija Tamara.

La muerte

Ingresó un domingo por la noche en la Fundación Jiménez Díaz de Madrid. Con neumonía. Mandó un mensaje positivo vía móvil: «No hay nada como la salud pública. Me han dado unos sándwiches estupendos, tengo unas vistas a un parque…», cuenta Tamara. Pero fue a peor: «Le costaba terminar las frases». El miércoles lo estaban llevando a la UCI. Murió un viernes. A los 83 años. «Mi hermana Ana se puso a llorar conmigo», recordó la actual marquesa de Griñón.
No pudieron despedirlo más que con un responso.

Cómo lo siente Tamara

En aquellos primeros días, y aún hoy, Tamara se apoyó en la fe. «Yo rezaba muchísimo, me ayudó muchísimo escuchar al Papa, la indulgencia plenaria que dio a los enfermos de Covid».
Ha pasado tiempo. Un año y ocho meses. Lo sigue sintiendo cerca. Pero en vez de expresarlo así, la marquesa de Griñón lo dijo a su manera en el documental: «Es verdad, y aquí voy a estar en plan Obi-Wan Kenobi, ¿sabes?, o sea, es verdad que de alguna forma le siento, o sea, le siento, ¿sabes?».
Para los no puestos en la saga Star Wars, Obi-Wan Kenobi es el maestro Jedi que se le aparece a Luke Skywalker después de muerto para guiarlo en su lucha contra el mal.

Los amores del marqués

Tuvo Carlos Falcó cuatro grandes amores.
El primero fue Jeannine Girod, «una suiza de 20 años». Se casaron en 1963. Tuvieron dos hijos (Xandra y Manuel). Duraron siete años.
Después llegó Isabel. Carlos Falcó era muy amigo del productor José Vicuña. Fue el que lo invitó al estreno de Fiebre del sábado de noche en España. Allí estaba la Preysler. Esa noche se conocieron.
Por cierto, el marqués siempre presumió de haber hecho una película con Vicuña y Berlanga, pues era el propietario de la casa donde se hizo el rodaje de La escopeta nacional (1978).
Volviendo a Isabel, ella estaba casada con Julio Iglesias, pero las cosas ya le iban mal con el ya entonces nuestro cantante más internacional. «Tío Julio estaba todo el día viajando, y entonces al final se hacían compañía», apuntó, inocente, Tamara.
¿Qué le daba la Preysler al marqués?: «Serenidad», respondió en una ocasión Carlos Falcó. Nueve años duró la relación, siete de los cuales estuvieron casados. Él mimó a los tres hijos que Isabel había tenido con el cantante. Hasta tal punto que una vez Julio Iglesias coincidió con el marqués en Miami y se acercó a darle las gracias, «por lo bueno que había sido con sus hijos», recordó la Preysler.
Pero en esto llegó Miguel Boyer. Así lo contaba el propio marqués, según recordó en el documental María Eugenia Yagüe: «Lo invitamos a mi casa de campo. Se fumó mis puros, se bebió mi whisky y se llevó a mi mujer». «Se enamoró locamente de tío Miguel», justifico Tamara en el documental.
Con los años, dejaron atrás los rencores de la separación. Acabaron siendo «buenos amigos», en palabras de la Preysler.
Fue, lógicamente, su relación más mediática.
Después estuvo dos décadas con Fátima de la Cierva, con quien tuvo sus dos últimos hijos.
Su última relación fue con Esther Doña: vivieron momentos tensos, si bien sobre este hecho se pasó de puntillas en el documental. Después, vimos a su viuda en el plató, donde promocionó el libro que ha escrito sobre la relación que mantuvo con él (La vida de un gran hombre a través de mis ojos).

La que no fue

Hubo también un apartado para lo que pudo haber sido y no fue.
Entre las mujeres que conoció pero con las que la cosa no fue a mayores figura Christina Onassis.
Según contaron en el documental, ella estaba colada por él. Se conocieron en una cacería, en España. La multimillonaria quería más. Llegó a ser vista haciendo autostop en una carretera, perdida camino de la finca del marqués.
Él, caballeroso, nunca ha dado detalles: «Fue una relación de amistad», contó una vez en una entrevista televisiva.
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