16 de agosto de 2022

Calamaro, durante su concierto el martes en Madrid

Calamaro, durante su concierto el martes en MadridEFE

Calamaro, mitad toro, mitad poeta, arma un lío apoteósico en su Madrid

El artista argentino ofreció un espectáculo de altura lleno de sorpresas, influencias maravillosas y nostalgia

A Calamaro se le suele ver en los toros, en el callejón de Las Ventas, con sus Ray Ban de aviador. Se le ve casi como un animal mitológico. Una criatura mitad toro, mitad poeta. Con nieve ya en la cabellera de las cumbres por las que se mueve.
Las canciones de Calamaro son cada vez más pesadas, por valiosas, y cuando ayer las soltó ligeras, sin embargo, por un Wizink Center a rebosar y preparado para cazarlas al vuelo a través de los oídos, por donde debían entrar para devolverle la vida pasada al cuerpo del respetable, se incendiaron como esos farolillos que se elevan con los mejores sentimientos y recuerdos y deseos en las noches de verano.

C. Tangana y Los Rodríguez

Sesenta años tiene el viejo, ¿viejo?, ¿quién dijo viejo?, rockero, bate, artista, que tocó Me Arde y Crímenes Perfectos, como clasicismo, y sacó a C. Tangana como modernidad para reventar la nostalgia de colores, como en la canción de los Rolling, cuando salió Ariel Rot. Casi un Madrid de Los Rodríguez, no la banda, sino los de las películas de los 60, como los años de los héroes que al final también tocaron Sin Documentos, Los Chicos y Música Ligera, y con ellas casi bajaron los farolillos encendidos, en sentido contrario a la naturaleza como si todo aquello que estuvo dentro de esas canciones volviera a empezar.
Calamaro durante su concierto el martes en Madrid

Calamaro durante su concierto el martes en MadridEFE

El tributo del dios Calamaro a «la capital cultural hispana del mundo», el hijo predilecto que se enfadó con los flases y las luces de los móviles, como un dios al que asiste Bob Dylan y hasta Maradona, mientras dejó pasar al rapero Kase. O para que diera unos pases con el capote, ¡otro sobresaliente!, en medio de su propia apoteosis.
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