28 de mayo de 2022

El combinado español celebra su pase a semifinales

El combinado español celebra su pase a semifinalesAFP

Polonia 27-28 España Europeo 2022

Los 'Hispanos' logran el pase a las semifinales con una agónica victoria

Rodrigo Corrales, con sus paradas, fue clave para que el combinado español ganara a Polonia juegue su sexta semifinal consecutiva

La selección española de balonmano certificó su clasificación para las semifinales del Europeo de Hungría y Eslovaquia, tras imponerse este martes por 27-28 a Polonia, gracias a dos sensacionales paradas del portero Rodrigo Corrales en los últimos segundos.
La portería española no había funcionado en toda la segunda mitad -Rodrigo Corrales y Gonzalo Pérez de Vargas tenían un cero en su casillero de paradas-, hasta que llegó el último minuto del encuentro.
Rodrigo Corrales tenía en la mente lo ocurrido en el encuentro amistoso que enfrentó a españoles y polacos en los días previos al inicio del Europeo, en el que, con una milagrosa parada final, propició la victoria (26-25) de los Hispanos.
Si en el duelo disputado en Cuenca el portero gallego fue decisivo con su parada final, este martes en Bratislava selló el billete del conjunto español a las semifinales con dos intervenciones salvadoras.
A falta de cuarenta segundos para la conclusión evidenció sus increíbles reflejos con una sensacional parada al extremo polaco Arkadiusz Moryto, que hasta entonces sólo había fallado un lanzamiento, y evitó el empate.
Pero el balón llegó rechazado al extremo contrario, donde Jan Czuwara se topó de nuevo con un agigantado Rodrigo Corrales, que, con una nueva intervención, rubricó el triunfo el equipo español.
Una victoria que los de Jordi Ribera parecieron salir dispuestos a lograr por la vía rápida gracias a un excepcional trabajo defensivo.
Liderados por Gedeón Guardiola e Iñaki Peciña, no solo lograron limitar la capacidad de lanzamiento exterior del conjunto polaco, mermado por la ausencia de Szymon Sicko, sino que además obligaron a arriesgados pases que propiciaron numerosas pérdidas de balón.
Hasta cuatro balones recuperó el equipo español en los primeros nueve minutos de juego, lo que le permitió sacar a relucir su veloz juego de contraataque para situarse con una ventaja de cuatro tantos (2-6).
Pero en el momento en el que dejaron de robar más balones surgieron los problemas para los Hispanos, que volvieron a mostrar las mismas carencias en el ataque estático que ya exhibieron en los dos últimos encuentros ante Rusia y Noruega.
Sin lanzamiento exterior, pese al retorno al equipo de Joan Cañellas una vez superado el coronavirus, la selección española comenzó a tener cada vez más problemas para generar espacios en una defensa polaca anclada sobre la línea de seis metros.
Y cuando España logró encontrar el más mínimo resquicio entre los fornidos defensores polacos volvieron a surgir los mismos errores en el lanzamiento que ya le costaron la derrota ante Noruega.
Sin capacidad de inquietar a la defensa polaca, los jugadores españoles comenzaron a encadenar errores en ataque que permitieron a Polonia demostrar que también sabe correr.
Goles fáciles que parecieron asentar definitivamente al conjunto polaco, que dio un paso adelante con la salida del central Piotr Jedraszczyk, que dotó al ataque de Polonia de la claridad de la que había carecido bajo la dirección de Michal Olejniczak.
Polonia igualó la contienda (8-8) con un parcial de 6-2 que castigó los casi nueve minutos sin marcar del conjunto español.
Pero cuando peor pintaban las cosas para los Hispanos, apareció al rescate la defensa. Dos recuperaciones consecutivas permitieron a los de Jordi Ribera tener de nuevo una renta de dos goles (8-10) y alcanzar el descanso por delante en el marcador (13-14).
Toda una prueba de fuego para el conjunto español, que comenzaba a jugar sin red en un partido en el que, pese a que el empate le bastaba para lograr la clasificación, no parecía lo más conveniente llegar con un marcador ajustado al tramo final.
Lo entendió así el central Agustín Casado, que logró dotar al ataque de España de la fluidez de la que había carecido en los primeros treinta minutos de juego.
Con Casado haciendo llegar el balón con ventaja a los extremos y pivotes, la selección española logró dar un pequeño estirón en el marcador tras situarse con una renta de tres goles (17-20).
Una circunstancia que volvió a dejar, a falta de trece minutos para la conclusión, la renta del equipo español en su mínima expresión (23-24), lo que obligaba a los de Jordi Ribera a empezar de nuevo.

La figura de Joan Cañellas

Surgió entonces la figura de Joan Cañellas, que, pese a permanecer confinado los últimos días tras dar positivo por coronavirus, no dudó en asumir toda la responsabilidad ofensiva en el conjunto español.
Dos goles de lanzamientos lejanos de Cañellas, que redondeó su actuación con un sensacional blocaje a un disparo de Daszek, unidos a un tanto del extremo Ángel Fernández, abrieron una brecha que parecía definitiva a favor del conjunto español (25-28) a menos de cuatro minutos para la conclusión.
Pero Polonia, pese a no tener ya nada en juego, siguió presionando a España, que sólo pudo respirar con las dos paradas finales de Rodrigo Corrales que le otorgaron definitivamente el triunfo (27-28) y la clasificación

Sexta semifinal consecutiva

Una formidable racha que tan sólo es superada por las siete ediciones consecutivas -de 2004 a 2016- en las que Croacia logró acceder a las semifinales del torneo.
Pese a encadenar una semifinal menos que los balcánicos, el equipo español ha sacado un mayor rendimiento que Croacia a su presencia en la penúltima ronda del torneo, ya que logró dos títulos continentales, en los años 2018 y 2020, una medalla de plata en 2016, una de bronce en 2014 y una cuarta plaza en la edición de 2012.
La selección croata tuvo que conformarse con dos subcampeonatos, en los años 2008 y 2010, dos bronces, en las ediciones de 2012 y 2016, y tres cuartos puestos, en los años 2004, 2006 y 2014.
La racha de los 'Hispanos' comenzó en el Europeo de Serbia 2012, en el que, entonces dirigidos por Valero Rivera, concluyeron cuartos, tras caer por 25-24 ante Dinamarca en las semifinales y por 31-27 frente a Croacia en el encuentro por la medalla de bronce.
Dos años después la selección española, entrenada por Manolo Cadenas, subió al tercer escalón del podio en el Europeo de Dinamarca 2014, tras caer por 30-27 ante Francia en las semifinales y derrotar a Croacia por 29-28 en el partido por el bronce.
España subió un peldaño más en el podio en el Europeo de Polonia 2016, en el que, de nuevo dirigida por Manolo Cadenas, se colgó la medalla de plata tras vencer por 33-29 a Croacia en las semifinales y caer por 24-17 ante Alemania en la final.
El equipo español culminó su escalada dos años más tarde en el Europeo de Croacia 2018, en el que, ya bajo la batuta de Jordi Ribera, logró su primer título continental tras derrotar a Francia por 27-23 en las semifinales y a Suecia por 29-23 en la final.

Prolongar los éxitos

Una corona continental que los de Jordi Ribera revalidaron en el Europeo de Suecia, Austria y Noruega 2020 tras doblegar a Eslovenia (34-32) en la semifinales y a Croacia (22-20) en la lucha por la medalla de oro.
El conjunto español tratará de prolongar sus éxitos en el Europeo de Hungría y Eslovaquia, en el que intenta igualar el récord de tres títulos consecutivos de campeón de Europa que Suecia logró en los años 1998, 2000 y 2002.
Seis semifinales consecutivas a las que añadir las otras cuatro que ha disputado el conjunto español, tres de ellas en las ediciones de 1996, 1998 y 2000.
Bajo la batuta del fallecido Juan de Dios Román, la selección española logró dos medallas de plata en los Europeos de España 1996 e Italia 1998, así como un bronce en el Campeonato de Europa disputado en el año 2000 en Croacia.
Consiguió una nueva medalla de plata en el Europeo de Suiza 2006 dirigida por Juan Carlos Pastor, que un año antes condujo a España a su primer título universal en el Mundial de Túnez 2005.
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