Fundado en 1910

Sergio Ramos, en su despedida como jugador del Sevilla en junio de 204Europa Press

Sergio Ramos y sus socios buscan dinero a contrarreloj para certificar la compra del Sevilla

El próximo domingo, 31 de mayo, expira el plazo de exclusividad en las negociaciones para la compraventa del Sevilla que las familias propietarias de la mayoría de las acciones del club suscribieron con Sergio Ramos y el fondo de inversión Five Eleven Capital, que tienen problemas para financiar la operación.

Fuentes cercanas a los vendedores informaron de que «una inmensa mayoría» de las más de 80.000 acciones que serían adquiridas–más de tres cuartas partes del capital social del Sevilla–están libres de cargas, por lo que sus propietarios están sólo a expensas de firmar la venta ante notario.

Sin embargo, en los últimos días han surgido dudas sobre las garantías de pago de los compradores, un grupo que lidera el futbolista Sergio Ramos junto al empresario argentino Martín Inx, CEO de Five Eleven Capital, pero que estaría financiado por terceros inversores internacionales que, por ahora, no han acreditado su solvencia.

Los términos del acuerdo se fijaron hace algunas semanas: se valora la compañía en unos 450 millones de euros menos la deuda neta, el comprador abona a la firma el 60 % del precio de las acciones, presenta las garantías bancarias para el pago a plazos del resto y se compromete a efectuar de forma inmediata una ampliación de capital de 80 millones.

Así, el escenario más posible es que la operación no quede lista para la firma antes del próximo viernes, último día laborable del mes, por lo que ya está prevista una ampliación del plazo de negociación exclusiva que termina el domingo 31 de mayo.

Esta dilatación de los plazos jugaría contra el interés deportivo del club que, por un lado, se vería obligado a planificar la próxima temporada con dos empleados en situación de interinidad–el entrenador Luis García Plaza y el secretario técnico José Ignacio Navarro–y, además, no podría ejecutar antes del 30 de junio la mencionada ampliación de capital, necesaria para incrementar el límite salarial que le impone LaLiga al Sevilla.

Así todo, los actuales dueños del club hispalense no ven peligrar la venta del Sevilla ni siquiera si Sergio Ramos y sus socios terminasen descartando su compra, puesto que confían en que otros grupos inversores que se han interesado en la adquisición del club retomen, llegado el caso, las negociaciones.