09 de febrero de 2023

Rafa Nadal se despide de la Rod Laver Arena en el Open de Australia 2023

Rafa Nadal se despide de la Rod Laver Arena en el Open de Australia 2023AFP

Los motivos no deportivos que perjudicaron a Nadal en el Open Australia

Además de la lesión, hubo varios detalles que impidieron a Nadal rendir a mejor nivel

Han pasado ya varios días desde que Rafa Nadal cayese ante Mackenzie McDonald en la segunda ronda del Open de Australia 2023. El balear luchó por el partido a pesar de estar lesionado en una nueva muestra de garra, la enésima en su larga carrera, sin embargo, en esta ocasión poco pudo hacer para evitar la derrota.
Lógicamente, con la lesión que sufrió su cadera y que le mantendrá alejado de las pistas entre seis y ocho semanas, el balear no habría tenido opciones de continuar adelante en el torneo aunque hubiese podido sacar el partido ante el tenista norteamericano, una situación que recordemos no habría resultado nueva para Nadal, que en 2022 fue capaz de ganar Roland Garros con el pie completamente dormido y se las apañó para ganar a Taylor Fritz en los cuartos de final de Wimbledon con una rotura en abdominal que le impedía sacar.

Dificultades de la gira australiana

No solo en el Open de Australia, sino a lo largo de todo el mes de enero, Nadal ha tenido dificultades para encontrar su juego y ha sufrido mucho con su saque y también para encontrar golpes ganadores. El de Manacor no ha sentido bien la pelota y ha cometido muchos más errores de los que él suele cometer habitualmente. Esta situación se ha dado precisamente por las bolas, muy criticada por todos los jugadores, incluido Nadal.
«No hay mucho cambio en la velocidad de la pista, en las bolas, sí. Dicen que son las mismas, pero son de peor calidad sin ninguna duda. Es una bola que no consigue el mismo efecto de siempre. Después de un par de golpes, la pelota pierde la presión. Es más difícil golpear con el efecto adecuado. Es más fácil jugar cuando golpeas más plano», comentó el español acerca de las pelotas de Dunlop antes de empezar el torneo.
Una situación que perjudicó mucho a su tenis y que incluso pudo ser la culpable de su lesión, ya que Nadal tuvo que emplearse al máximo para devolver los tiros planos de McDonald, que estaban siendo demoledores para el ganador de 22 títulos de Grand Slam incluso antes de notar ese tirón en su cadera. Es por ello, que de haber sido una bola más adecuada para un torneo de estar características, quizás el partido hubiese ido por otro lado, con el español dominando y la lesión se hubiese podido evitar.
Rafa Nadal oculto en la toalla tras lesionarse de la cadera

Rafa Nadal oculto en la toalla tras lesionarse de la caderaAFP

Otro asunto que tampoco ha ayudado a Nadal ha sido el meteorológico. Las condiciones de Australia este año han sido muy variables, con días de mucho calor y sol radiante (lo que le beneficia a su juego) y otros días con las típicas tormentas de verano que obligaban a jugar bajo techo –situación que vivió el español en la primera ronda– o con la clásica humedad del país oceánico.
Además, estos dos factores unidos han hecho que haya encuentros de muchísima duración, sin ir más lejos, el choque de primera ronda entre Nadal y Draper se fue a las casi cuatro horas, una situación poco habitual en un partido a cuatro mangas, con tres de ellas relativamente cortas en lo que a marcador se refiere.

La vuelta de Nadal

Si todo va según lo previsto, Rafa Nadal volverá a competir en el Masters 1000 de Montecarlo, quizás algo antes, pero la lógica hace pensar que no quiera forzar bajo ningún concepto y que busque llegar a este torneo al 100 %, un título que ha levantado en once ocasiones.
El objetivo del español es sin duda llegar bien a la gira de tierra batida para poder competir de nuevo por Roland Garros, que será el evento que marque el futuro de su carrera, pues una mala participación en París, sobre todo si es por culpa de molestias físicas, podría hacer que valorara retirarse, algo que por el momento no tiene en su cabeza.
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