09 de diciembre de 2022

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Bali.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su visita a BaliEFE/EPA/Dita Alangkara/ Pool

El coste de la vida

La inflación se dispara, los salarios se estancan, pero el Gobierno desconoce la palabra estrategia

No es aceptable, desde ninguno de los puntos de vista, que con la inflación existente los salarios corrientes solo hayan crecido un 1,2 %

En la Contabilidad Nacional publicada hace unas semanas por el Instituto Nacional de Estadística, tiene un apartado para analizar la composición de la masa salarial por sectores productivos que contribuyen a la creación del Producto Interior Bruto del país, al igual que el número de asalariados que han contribuido a la generación de dicho PIB.
Con estos datos, y analizando cada uno de ellos, vamos a ver como ha evolucionado el salario medio de los españoles, calculándolo con la división de la masa salarial por cada área de actividad de la contabilidad, entre el número de trabajadores medios que dicha actividad ha tenido en ese período.
Como tenemos los tres primeros trimestres del año, los vamos a comparar con los tres primeros trimestres del 2021 y así obtendremos finalmente el incremento del salario medio de los trabajadores españoles.
Si yo fuese miembro de cualquiera de los sindicatos de clase, con los datos que voy a publicar, me iría corriendo al secretario general del sindicato, pidiendo una reunión inmediata con toda la ejecutiva para explicarles que hay que convocar una huelga general al gobierno. No es aceptable, desde ninguno de los puntos de vista, que con la inflación existente los salarios corrientes solo hayan crecido un 1,2 %.
Evidentemente, los equipos de estudio que tienen los sindicatos saben esto desde el día que se publicó la nota de prensa por el INE y si los economistas se lo comunicaron a sus jefes, estos paniaguados, comprados por el gobierno con subvenciones para grandes eventos, donde el marisco, el vino, los licores y los puros que se fuman los ricos, aparecen por doquier para rellenar la barriga de todos ellos.
Como me decía un día, hace muchos años, un jefe que yo tenía: «Cuantas raciones de gambas me habré tenido que comer yo en mi vida para llevar unos garbanzos a mi casa», que es lo que les pasa hoy a los representantes de los sindicatos actuales.
Vamos a revisar los números para poder entender lo que nos sucede:
La masa salarial comparada entre los tres primeros trimestres del 2021 con los tres del 2022 nos da que esta crece un 6,2 %, pero siendo los servicios los que más crecen con un 7,0 %. Así tenemos que son las actividades inmobiliarias las que más hacen crecer la masa salarial con un 14,0 %, le siguen el comercio con un 13,1 %, y la información y las comunicaciones con un 12,3 %. Mientras, las actividades financieras son las que menos hacen crecer la masa salarial y, por lo tanto, el PIB, con un crecimiento mínimo del 1,9 %, siendo la Administración Pública la segunda en menos crecimiento, con un 2,8 %.
Por otro lado, la construcción solo crece un 2,7 %, la industria un 3,3% y la agricultura lo hace un 3,1 %.
Por la parte del empleo, los asalariados que más crecen son lógicamente los servicios, que lo hacen en creación de empleo un 5,1 %, si bien es la actividad de información y comunicaciones la que más empleo genera con un crecimiento del 11,1 %, seguido del comercio que crece un 8,6 % y las actividades inmobiliarias que crecen un 5,4 %.
Las actividades financieras hacer decrecer el empleo en un 8,1 % y a lo mejor es aquí donde si el gobierno estuviera a gobernar y no a crear diariamente un conflicto que enfrenta a las dos Españas, podría ponerse a negociar con la banca, no meterles un impuesto que no va a servir de nada a los beneficios, sino que no eliminen puestos de trabajo. El sector ha destruido 31.000 puestos en un año y no para de destruir puestos desde hace varios años.
Pero como nuestros gobernantes no hacen honor a esa palabra, o no se enteran de lo que está sucediendo o si se enteran les da lo mismo.
Por otro lado, la agricultura sigue perdiendo peso año a año en nuestro PIB y, por lo tanto, en los trabajadores que en un año han decrecido un 0,7 %, mientras la industria ha creado un 2,5 % y la construcción un 3,2 %.
Todo esto nos lleva a un crecimiento medio de un 4,4 % del empleo en este período.
Dado que la masa salarial crece un 6,2 % y el número de asalariados lo hace un 4,4 %, nos encontramos que los salarios corrientes crecen un 1,6 % de media llegando a 24.281 euros de media, todavía lejos de los 27.000 que conseguimos en el 2019.
Por sectores, la agricultura crece un 3,9 % y se pone en un salario medio de 6.107 euros, es decir, que no se trabajan jornadas completas. La industria crece un 0,8 %, llegando a los 29.561 euros y la construcción, que ya sabemos que en el tercer trimestre cae en picado, decrece el salario medio un 0,5 %.
En el sector servicios, aunque la media es de un crecimiento del 1,8 %, llegando a un salario medio de 24.634, las diferencias son muy altas. Así tenemos que los salarios medios en la banca suben un 10,9 % y se van hasta los 42.254 euros, siendo con diferencia el sector que mejores condiciones económicas ofrece.
El segundo sector en crecimiento de salarios es el de las actividades inmobiliarias, que crecen los salarios un 8,2 %, pero la media sigue siendo la segunda más baja de todos los sectores. Mientras que el segundo salario más alto es en el sector información y comunicaciones, que aunque solo crece un 1,1 % su salario medio se coloca en 37.505 euros, si bien hace un año estaba muy cerca del de las Actividades Financieras, en un año al recortar el número de empleados ha subido los salarios, más que ningún otro sector.
Tener esta información permite tomar decisiones si el que las tiene que tomar se encuentra en los órganos de poder, pero para tomar decisiones hay que tener una estrategia, si se tiene una estrategia, se tiene un plan y al tener un plan con datos se toman decisiones.
Este Gobierno, no sabe ni que existe la palabra estrategia, la única es atacar a Feijóo y a Díaz Ayuso, como lo fue en su momento Abascal. Al no tener estrategia, no tienen ni un solo plan, se mueven como pollos descabezados cada vez que pasa algo. Al no tener planes, los números no le sirven para tomar decisiones y por lo tanto las únicas que toman, como no están basadas en información, son todas erróneas.
Tenemos un anti-Gobierno: no gobierna, no gestiona, no toma decisiones y cuando hace alguna de esas cosas, como la hace por el factor de acción-reacción, meten la pata.
Eso lo hacen francamente bien y son los mejores, junto en ser los peores de Europa.
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