La horticultura es una de las técnicas para mejorar la calidad de vida de los mayores

Sociedad

Terapias alternativas que potencian las capacidades físicas y mentales de los mayores

Las actividades con animales y la horticultura son dos métodos aplicados en la residencia CleceVitam San Pedro Poveda que aportan múltiples beneficios a la salud de los usuarios.

EN COLABORACIÓN CON CLECE

Uva y Haba son los nombres de dos perros labradores que una vez por semana acuden a la residencia CleceVitam San Pedro Poveda, situada en Burgos, para realizar diferentes talleres y actividades con los mayores que viven en sus instalaciones. Durante hora y media, en manos de terapeutas expertos, ambos perros se convierten en un gran apoyo para los residentes, lo que favorece el desarrollo de la tarea socioeducativa que realizan cada día. El objetivo de este tipo de terapias es el fomento de la actividad física, cognitiva y sensorial de los usuarios.

«El perro es el animal perfecto para hacer este tipo de terapias porque aprende con facilidad»Jimena Escaño, terapeuta ocupacional de CleceVitam San Pedro Poveda

Si hablamos de los beneficios que aportan estas terapias, la lista se dispara: aumento del contacto físico y el afecto, estimulación mental, refuerzo de la comunicación o, incluso, alivio de sentimientos de soledad en los residentes. Asimismo, favorecen la reminiscencia de las personas mayores mientras los animales actúan como facilitadores sociales.
Las actividades con animales potencian el desarrollo cognitivo de los mayores

Las actividades con animales potencian el desarrollo cognitivo de los mayores

Así nos lo cuenta la residente Pilar Fernández, de 87 años, quien asegura estar encantada con su primera experiencia con ambos labradores. Según Pilar, jugar con ellos, hace que se sienta más tranquila y acariciarles o pasear con ellos por el jardín es perfecto para que deje de lado las preocupaciones de su día a día.
Desde el punto de vista de los especialistas, este tipo de actividades además rebajan la tensión o nerviosismo que puedan sentir en ocasiones algunos usuarios, lo que, a su vez, ayuda a mitigar la pérdida de memoria.

Conectando con la tierra

Además de las actividades con animales, en el centro residencial CleceVitam San Pedro Poveda han recreado en la zona del patio un pequeño huerto. La idea surgió porque muchos de los mayores que viven en esta residencia habían trabajado en el campo durante su juventud, por lo que esta actividad les hace recordar tiempos pasados.
Preparar la tierra, acompañar a los trabajadores de la residencia a comprar las semillas que se quieren cultivar o regar el huerto son algunas de las actividades del centro

Preparar la tierra, acompañar a los trabajadores de la residencia a comprar las semillas que se quieren cultivar o regar el huerto son algunas de las actividades del centro

Preparar la tierra, acompañar a los trabajadores de la residencia a comprar las semillas que se quieren cultivar o regar el huerto son algunas de las actividades que Casto Rodríguez, de 91 años, realiza cada día. Para Casto, el huerto le permite mantenerse activo, así como revivir la labor que desempeñaba en sus «años mozos».

«Lo que más me gusta es ver cómo crecen los tomates y las lechugas y luego tomarnos unas buenas ensaladas con ellos»Casto Rodríguez, residente de CleceVitam San Pedro Poveda

Jimena Escaño, terapeuta ocupacional del centro, explica que se trata de una actividad para un grupo de unas 8 o 10 personas, sobre todo para aquellos que tienen más capacidad de movimiento. «Muchos de ellos lo visitan dos o tres veces al día. En algunos casos participan junto a sus familiares, a los que muestran muy orgullosos los avances que van consiguiendo», asegura.
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