15 de agosto de 2022

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) conversa con la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) conversa con la vicepresidenta segunda, Yolanda DíazEFE

Gobierno

El PSOE tensa su relación con Podemos aplazando la despenalización de las injurias a la Corona

Tras la polémica de las palabras de Garzón sobre la carne española, el Gobierno reabre un nuevo enfrentamiento entre los socios

El Gobierno de coalición no pasa por su mejor momento. Las polémicas declaraciones del ministro de Consumo, Alberto Garzón, sobre la «mala calidad» de la carne española han hecho resurgir antiguas brechas entre Podemos y el PSOE. El Ejecutivo ha eliminado de su plan normativo para el 2022 la revisión de la sedición y de los delitos de libertad de expresión, algo que ha molestado en especial a los morados que han defendido fervientemente los cambios que se pretendían establecer.
La relación entre los socios había mejorado tras la salida de Pablo Iglesias del Gobierno. El entendimiento entre la actual vicepresidenta, Yolanda Díaz, y el presidente, Pedro Sánchez, parecían haber suavizado las diferencias entre los partidos. Sin embargo, el rechazo del ala socialista a las afirmaciones de Garzón en el periódico británico The Guardian ha reavivado la tensión. Fue la propia Díaz la que se posicionó firmemente a favor del ministro de su partido. «Respaldo profundamente a Garzón. Su cese sería surrealista», aseguró.
Ahora se abre un nuevo frente en torno a la intención de Podemos de eliminar, entre otros aspectos, las injurias a la Corona. «No podemos dar a elegir entre avanzar en agenda social o en agenda democrática, es un falso dilema», han asegurado fuentes de la formación a EFE.
Uno de los momentos determinantes fue la entrada en prisión de Pablo Hasel en febrero de 2021. La izquierda movilizó la calle y se celebraron todo tipo de protestas violentas a favor del rapero condenado por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Monarquía. En ese momento, el Gobierno aseguró que revisaría «por la vía más rápida posible» los delitos relacionados con la «libertad de expresión».
Podemos aprovechó la ocasión para intentar acelerar los cambios pero, un año después, no se han producido. El Ejecutivo no ha incluido esa reforma del Código Penal en sus prioridades normativas para 2022 y queda la duda de qué ocurrirá con la proposición de ley registrada por Unidas Podemos también aquel febrero en el Congreso para empujar en favor de la reforma.

Una relación complicada

PSOE y Podemos han atravesado por distintos momentos durante su Gobierno que acaba de cumplir, además, su segundo año. Las diferencias entre las formaciones se han visto más acentuadas en determinados aspectos donde ambos han tenido que dar su brazo a torcer para dar continuidad al pacto.
La entrada de Díaz en la vicepresidencia del Gobierno mejoró la relación, pero no consiguió unir del todo a los sectores de cada partido que no compartieron, desde un principio, la alianza entre las formaciones.
En este aspecto, Ministerios como el de Igualdad o el de Asuntos Sociales, liderados por Irene Montero e Ione Belarra respectivamente, siempre han intentado marcar distancia con los socialistas. Lo mismo ha ocurrido con la ministra de Economía, Nadia Calviño, que se ha visto avocada a aceptar exigencias de los morados que con las que no estaba de acuerdo.
Los últimos percances han llegado, precisamente, en plena precampaña de las elecciones que se celebrarán en Castilla y León y donde ambas formaciones aspiran a lograr mejores resultados independientemente el uno del otro.
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