01 de julio de 2022

Saludo pandémico en la visita que Pedro Sánchez realizó a la Generalitat de Cataluña en septiembre de 2021

Saludo pandémico en la visita que Pedro Sánchez realizó a la Generalitat de Cataluña en septiembre de 2021Moncloa

Caso Pegasus

Las razones que justifican el interés del CNI en Pere Aragonès

En el momento en que se produjo el pinchazo, Aragonès era vicepresidente de la Generalitat

La directora del Centro Nacional de Inteligencia, Paz Esteban, aportó en la comisión de secretos oficiales del Congreso de los Diputados las autorizaciones judiciales para espiar mediante el software Pegasus a 18 personas relacionadas con el independentismo catalán. De ellas, el único nombre que ha trascendido es el del actual presidente de Cataluña, Pere Aragonès.
Según señala El País, el espionaje se habría producido en dos ocasiones, durante el turbulento otoño del 19, cuando se registraron importantes incidentes tras la sentencia que condenaba a los golpistas del Procés y en enero de 2020, cuando se negociaba la investidura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Para que se produzcan esos espionajes, es necesaria una autorización judicial por parte de la Sala Tercera del Tribunal Supremo y, evidentemente, que la petición para recibir el permiso esté suficientemente justificada ya que, como ha afirmado este mismo viernes Aragonès: «estamos ante una flagrante vulneración del derecho a la intimidad, de participación política e institucional, tanto de las personas espiadas como de todas aquellas que se han relacionado».

¿Qué motivos habría para espiarle?

Para empezar, en otoño de 2019 y enero de 2020, Pere Aragonès era vicepresidente de la Generalitat de Cataluña. Y además de a él, se espió a otras personas, al menos 17 más, entre las que con toda probabilidad se encontrarían otros miembros del Gobierno catalán. Es decir, Aragonès, posiblemente, no sea más que una pieza más del entramado de espionaje. No en vano, el 18 de octubre de aquel 2019, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, anunciaba una hoja de ruta que incluía un referéndum sobre la independencia antes de que acabara la legislatura en 2021 y la elaboración de una Constitución catalana a partir de la primavera de 2020.
Pero también es cierto que a Pere Aragonès se le consideraba parte del «ala moderada» de aquel gobierno. Esquerra Republicana, partido que lideraba desde hacía tan solo unas semanas, siempre ha llevado una política más pragmática respecto al Procés. No obstante, a lo largo de su actividad política, tanto Aragonès como ERC no han dejado de dar bandazos. Por ejemplo, en 2018, Aragonés afirmó al concluir una 'conferencia nacional' que «hemos dejado bien claro que ERC no renuncia a ningún camino para seguir adelante pacífica y democráticamente» hacia la independencia.

Segundo espionaje

Además, el teléfono intervenido a Pere Aragonès no es el institucional, sino un segundo celular que empleaba, supuestamente, para hablar con los grupos radicales y violentos, que estaban siendo seguidos por el CNI.
La primera Mesa del Diálogo en la que participó Pere Aragonès se celebró en febrero de 2020

La primera Mesa del Diálogo en la que participó Pere Aragonès se celebró en febrero de 2020Fernando.Calvo / Moncloa

Y por si este no fuera motivo suficiente, mes y medio después, se celebró la primera reunión de la 'Mesa del Diálogo' establecida entre el Gobierno central y el Gobierno de cataluña. Aquella reunión estuvo presidida por Pedro Sánchez y Quim Torra, pero Aragonès tuvo un papel muy importante también como vicepresidente de la Generalitat y máximo dirigente del segundo partido de la coalición que gobernaba en Cataluña.
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