El yihadista ha sido condenado por la Audiencia Nacional
Un yihadista acepta dos años y medio de cárcel por difundir contenido terrorista
Llegó a formarse en técnicas de ataque como la fabricación de explosivos
La Audiencia Nacional ha condenado a dos años y medio de prisión, además de otros cinco de libertad vigilada, a un hombre que ha reconocido que difundió contenido yihadista a través de varios canales de redes sociales. La condena llega después de que alcanzara un acuerdo con la Fiscalía, que inicialmente pedía una condena de cinco años de prisión.
Según el escrito de la Fiscalía, Hamza Zarouli formaba parte de numerosos grupos de Telegram en los que se difundía abundante material de ideario terrorista, algunos de los cuales creó él mismo «para colaborar en los fines del Daesh».
Además, mientras esperaba a consumar su intención de desplazarse a zonas de conflicto en Oriente Medio con el Daesh, «se dedicó a hacer la yihad en España difundiendo dicho ideario».
Incluso, llegó a formar parte de canales de Telegram en los que se detectaron «cientos de manuales con todo tipo de técnicas para desarrollar actividades terroristas», entre otras, para la fabricación de artefactos explosivos.
Inicialmente, el Ministerio Público pedía para él cinco años de prisión por un delito de adoctrinamiento pasivo terrorista por el que pedía cinco años de prisión.
Finalmente, tras el acuerdo pactado entre la defensa del acusado y el fiscal, Hamza Zarouli, quien está en libertad vigilada desde julio de este año, ha reconocido los hechos y ha aceptado una condena por el delito que se le imputaba, por el que el tribunal le ha impuesto una pena de 2 años y medio de prisión.
Además, deberá estar en libertad vigilada durante cinco años después de la condena y se le inhabilita durante nueve años para el sufragio pasivo, para empleo o cargo público y trabajo en el ámbito educativo.
Pese a haber reconocido los hechos y mostrarse conforme con la pena, el acusado se ha dirigido a la sala para manifestar que rechaza «cualquier acto violento que ponga en peligro las vidas civiles y las fuerzas del Estado».