Plantación de marihuana desmantelada
La Guardia Civil detiene a siete personas e incauta medio millar de plantas de marihuana en Abanilla (Murcia)
También se ha incautado gran cantidad de dinero en efectivo, un sofisticado sistema de video vigilancia de las instalaciones y todos los elementos utilizados para el cultivo de la droga
La Guardia Civil de la Región de Murcia ha desmantelado en Abanilla un grupo delictivo que cultivaba ilícitamente gran cantidad de marihuana. La operación se ha saldado con la detención de sus siete integrantes, como presuntos autores de los delitos de pertenencia a grupo criminal, cultivo y elaboración de drogas y defraudación de fluido eléctrico.
En el marco de este dispositivo, los guardias civiles han desmantelado tres invernaderos instalados en una vivienda y otros dos inmuebles con más de medio millar de plantas en avanzada fase de cultivo y varios cientos de gramos de esta sustancia dispuestos para su inminente distribución.
Las actuaciones se iniciaron el pasado mes de octubre, cuando efectivos de Prevención de Seguridad Ciudadana de la Benemérita abrieron la operación para verificar una serie de indicios sobre la producción ilícita de marihuana en el municipio de Abanilla.
Los guardias civiles ubicaron poco después una vivienda en Barinas, término municipal de Abanilla que, al parecer, se había destinado para el cultivo masivo de marihuana en invernaderos de interior y estaba dirigida por un nutrido grupo delictivo.
Una vez obtenidos todos los indicios necesarios, los guardias civiles han llevado a cabo la fase de explotación de la operación, en la que se ha practicado la entrada y el registro del inmueble y se han detenido a los siete integrantes del grupo delictivo como presuntos autores de los delitos de pertenencia a grupo criminal, cultivo y elaboración de drogas y fraude de fluido eléctrico.
La parcela donde se encontraban las plantaciones tenía instalada un sofisticado sistema de cámaras de vigilancia que cubría todo el perímetro, con el fin de controlar posibles movimientos en el exterior y proteger la plantación.
En el interior, los investigadores localizaron una red de cableado y sistemas de seguridad conectados a un disco duro grabador, que permitía monitorizar toda la finca desde el interior de la vivienda.
La vivienda principal albergaba una sala de cultivo con un centenar de plantas de cannabis. En una construcción anexa, unida internamente a la vivienda principal, se localizaron dos dependencias adicionales destinadas también al cultivo masivo de marihuana con cerca de 300 plantas cada una, todas en avanzado estado de cultivo.
La vivienda principal tenía, además, una estancia destinada a la manipulación y preparado de la marihuana antes de su distribución, donde se hallaron plantas secas, balanzas de precisión y otros objetos, utilizados presuntamente para el pesado y envasado de la sustancia con destino al mercado ilícito.