Las agentes de la Policia Nacional asesinadas en Hospitalet, Silvia Nogaledo y Aurora Rodríguez
Cataluña
El PP pide que se honre a las dos policías asesinadas en Bellvitge hace 21 años rebautizando su calle
El PP recuerda que el callejero de una ciudad «es la memoria viva de su historia, sus valores y de las personas que han dejado huella»
En Bellvitge, hay lugares que la memoria marca para siempre, como es el caso del número 48 de la Rambla de la Marina de Hospitalet (Barcelona). Allí vivían dos jóvenes agentes de la Policía Nacional que hacían sus prácticas en Barcelona: Silvia Nogaledo y Aurora Rodríguez. Habían salido de su León natal con una ilusión tan inmensa como la responsabilidad que asumían: servir, proteger, abrirse camino en una profesión en la que querían crecer. Pero un 5 de octubre de 2004, sus vidas quedaron truncadas por la violencia más extrema.
Aquel día fueron asesinadas por un depredador que actuó movido por su odio hacia las mujeres. De él, dijeron los jueces en la sentencia por la que fue condenado a 94 años de prisión, que actuó con «una crueldad y perversidad difícilmente superable, siquiera con el esfuerzo imaginativo más envilecido». De hecho, uno de los agentes que acudió al lugar de los hechos describió la escena del crimen como una película de Tarantino.
Un crimen que provocó un impacto emocional en Bellvitge y en toda Hospitalet: incredulidad, indignación, miedo, duelo. Para las familias, la tragedia fue irreparable; para los compañeros, un golpe devastador; para el barrio, un trauma. Algo más de 20 años después, los nombres de Silvia y de Aurora vuelven a resonar. En esta ocasión, porque el Grupo Municipal del Partido Popular considera que la ciudad tiene una deuda pendiente con ellas.
Su presidenta, Sonia Esplugas, considera que «ha llegado el momento de que la ciudad de Hospitalet les rinda homenaje». Por este motivo, el grupo del PP va a presentar una moción para que se debata en el próximo pleno municipal y que propone que el paseo peatonal junto a la antigua vivienda de las agentes pase a llamarse «Passeig de la Sílvia i de l’Aurora» (Paseo de Silvia y Aurora). No solo eso: la iniciativa reclama colocar una placa conmemorativa y celebrar un acto público de homenaje.
Para Esplugas, se trata de algo «merecido, justo», además de que no solo supone un acto de recuerdo a las dos jóvenes agentes asesinadas, sino una llamada de atención permanente: «El asesinato de estas policías demuestra el peligro constante en el que se encuentran las mujeres, independientemente de su profesión».
Y esto es, precisamente, lo que recoge la moción, que la violencia machista no entiende de profesiones, uniformes ni vocaciones. En el texto se asegura que el crimen de estas agentes «no fue un hecho aislado dentro de la crónica local. Fue la manifestación más extrema y cobarde de la violencia machista que lacera nuestra sociedad, y que atacó a dos mujeres jóvenes».
El PP recuerda que el callejero de una ciudad «es la memoria viva de su historia, sus valores y de las personas que han dejado huella». Y dedicar un espacio público a Silvia y Aurora, «es un acto de justicia, de memoria y de respeto institucional. Servirá como un recordatorio permanente del compromiso de esta ciudad en la lucha contra la lacra de la violencia machista».