10 de diciembre de 2022

El presidente Ejecutivo de la Fundación Premios Rey Jaime I, Javier Quesada.

El presidente Ejecutivo de la Fundación Premios Rey Jaime I, Javier QuesadaFPRJ

Entrevista | Presidente Ejecutivo de la Fundación Premios Rey Jaime I  Javier Quesada: «Los grandes países no son los que tienen petróleo, sino ciencia y tecnología»

El presidente Ejecutivo de la Fundación Premios Rey Jaime I cree que España ha «mejorado mucho en ciencia porque se ha integrado bien en ese espacio»

Los Premios Rey Jaime I son un homenaje. Lo es a la ciencia, tan puesta en valor desde marzo de 2020. También a todos aquéllos que, desde ella, centran su esfuerzo diario en que la vida siga evolucionando. Y lo es, este año más que nunca, a Santiago Grisolía, fundador de estos galardones y fallecido meses atrás.
A horas de la ceremonia de entrega con la presencia de los Reyes de España, el presidente Ejecutivo de la Fundación Premios Rey Jaime I, Javier Quesada, atiende a El Debate.
–¿Cómo afronta la ceremonia de los Premios?
–Con mucha ilusión porque es un acto muy emotivo y emocionante. Todas las personas que van a estar en la Lonja merecen estar, aunque por desgracia algunas que quieren estar no han podido hacerlo. Va a ser muy musical, cantaremos el himno… Y por fin nos veremos las caras porque tenemos muchas ganas de reconocernos. También vienen anteriores premiados y dos premios Nobel que están para representar a los jurados excepcionalmente.
–¿Cuál es la clave para que estos Premios cada año gocen de mayor prestigio?
–Es importantísimo que las candidaturas sean potentes, que lo son. Además, que todo el mundo desee ser Premio Jaime I, que cada vez hay más gente, y, sobre todo, que los jurados sigan siendo tan excepcionales e independientes como han sido hasta ahora, con la presencia de premios Nobel y de muchísimos investigadores y empresarios, tanto de España como del resto del mundo. Eso es garantía de que siempre aciertan con sus decisiones.
–El jurado cada año lo tendrá más difícil para elegir a los galardonados. ¿En qué criterios se basa?
–Los Nobel suelen buscar descubrimientos, la idea de que algo es novedoso, porque nadie hasta entonces lo había hecho, tanto si descubre algo concreto como si da origen a una serie de publicaciones que han continuado a la aportación del premiado. Buscan impacto, bien porque resuelven un problema técnico o porque abren una línea científica que tiene un seguimiento a lo largo de los años.

Que Felipe VI sea el presidente de Honor de la Fundación es el mayor reconocimiento que podríamos tener

–En 2020 la gala se celebró en plena pandemia y en 2021 con varias restricciones. Por fin una ceremonia con normalidad…
–Pues sí. Va a ser una gala plenamente normal. Tenemos la suerte de estar en presencia, que siempre es mucho más emocionante que estar en la distancia. También podemos acoger a más personas, siempre dentro del límite de seguridad. Aun así, nos gustaría tener una Lonja diez veces más grande porque la llenaríamos, pero es del siglo XV y ya es bastante grande para la época en la que se edificó (risas).
–¿Cuáles son los logros que han conseguido los premiados de este año?
–En Investigación Básica, la aplicación de las matemáticas para resolver toda clase de problemas. En el caso de Economía, el uso de nuevas fuentes de datos, el big data, que permiten analizar, juzgar y valorar las políticas públicas muy rápidamente. Respecto a Medicina, yo destacaría la aplicación de una cirugía no invasiva en el tubo digestivo, que es un beneficio extraordinario para la humanidad. En tema de Medioambiente, la teledetección, que es un método para los incendios que analiza rápidamente dónde se han producido, las causas y las consecuencias. Y en Emprendimiento tenemos un caso muy raro, porque no solo es empresaria, sino que también es científica y eso es dificilísimo. Ha creado varias empresas, muy joven y tiene una valía extraordinaria.
–¿Qué significa para la Fundación que su presidente de Honor sea el Rey Felipe VI?
–Desde que la Casa Real aceptó la presidencia de Honor, para nosotros siempre ha sido el mayor reconocimiento que se puede tener en un país. Este año, además, viene con Su Majestad la Reina. ¿Qué más queremos?
–En 1990, la ceremonia fue presidida por el Príncipe de Asturias. ¿Veremos pronto haciéndolo a la Princesa Leonor?
–No depende de nosotros, naturalmente, pero el tiempo pasa. Cuando vino el Príncipe Felipe, que era muy joven y quizás fuese uno de los primeros actos que celebró como Príncipe, estaba en el jurado Severo Ochoa y fue muy emocionante. El tiempo pasa y Doña Leonor en cualquier momento vendrá a representar a la Casa Real y estaremos muy felices de acogerla.

Santiago Grisolía siempre tuvo en mente unos Nobel españoles para premiar el esfuerzo realizado en nuestro país

–¿Cuál cree usted que es el contexto de la ciencia en España y qué futuro le augura?
–A mí me gusta ser optimista. Lo que nos dicen los jurados es que la ciencia en nuestro país ha mejorado mucho. Como decía Ramón y Cajal, «España era un yermo en materia de ciencia». Lo escribió hace casi cien años, pero hace cuarenta también era un páramo. Sin embargo, las cosas han cambiado mucho: hay grandes centros, grandes científicos. Y también hay extranjeros en España y españoles en el extranjero, por lo que cada vez estamos más integrados en los sistemas de ciencia y tecnología en el mundo.
–¿Y en el ámbito empresarial?
–Pasa exactamente lo mismo. Tenemos empresas españolas dirigiendo aeropuertos internacionales, construyendo instalaciones, puentes, haciendo autovías en Estados Unidos… Y también tenemos empresas extranjeras en España. Nos hemos integrado y al hacerlo lo hemos hecho también en los espacios de ciencia y tecnología. Sin embargo, como empezamos tarde, todavía tenemos que cazar al resto: nos llevan distancia Francia, Alemania o Reino Unido. Aunque parezca mentira, los grandes países no son los que tienen petróleo, sino la ciencia y la tecnología.
–Hace unos meses nos dejó Santiago Grisolía. ¿Cómo valora su figura y su aportación a la Fundación como impulsor de los Premios?
–Como dices, fue el impulsor básico de estos Premios. Siempre tuvo en su mente tener unos Nobel españoles que premiaran, sobre todo, los esfuerzos hechos en nuestro país. Ya llevamos 34 ediciones y, por tanto, somos un altavoz para decirle a la sociedad que nunca debemos descuidar ni interrumpir la ayuda a la ciencia, ni en el sector público ni en el privado. Por eso, Santiago Grisolía también suscitó el interés de los empresarios valencianos para que entraran en la Fundación y le dieran un brazo privado tener más fuerza.
–¿Van a hacerle alguna mención?
–En la primera parte de la ceremonia va a tener un homenaje específico. Su memoria estará presente en nuestras mentes. La vida es así. Quería llegar a enero pero no pudo. Vivió intensamente y vamos a recordar los principales episodios de su vida.
¿Qué retos se plantea la Fundación en un contexto tan incierto y cambiante?
–Algo que a veces no se valora mucho, que es mantenerse. Todo el mundo quiere hacer cosas nuevas pero el gran mérito es mantener lo que merece la pena. Estos Premios han merecido la pena muchos años y tienen que continuar muchos más. Sin hacer grandes cambios, queremos mantener ese rumbo de excelencia y, quizás, aumentar el reconocimiento en la opinión pública para que el altavoz suene más fuerte y seguir con la labor de recabar apoyo en el sector privado.
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