Imagen del pleno del Ayuntamiento de Moncada.
La alcaldesa socialista salva a su pareja concejal de ser reprobado tras protagonizar una pelea en un pueblo de Valencia
Una pelea con un concejal inmerso, un pleno extraordinario convocado por la oposición y la relación sentimental entre la alcaldesa y el edil señalado. Todo eso se mezcla y da como resultado la situación que se ha vivido este viernes en el municipio valenciano de Moncada. La alcaldesa socialista ha librado, con su voto de calidad, que su pareja concejal sea reprobado tal y como solicitaba la oposición por la pelea que Martín Pérez protagonizó tras una noche de concierto en las fiestas del pueblo.
Los hechos ocurrieron en plenas fiestas de Moncada. Al finalizar una discomóvil un grupo de jóvenes asistentes al acto comenzó a proferir cánticos e insultos contra Pedro Sánchez. Tal y como se puede apreciar con total nitidez en los vídeos de aquella noche, en el escenario hay un varón increpando a los jóvenes que gritan. La secuencia continúa con ese varón saltando con aparente intencionalidad sobre los asistentes y, al tiempo, teniendo que ser sujeto para cesar la pelea que se había originado. Poco tiempo tardó en saberse que ese hombre que saltó ante los insultos era el concejal socialista Martín Pérez.
El edil, que sí acudió a un acto institucional a la mañana siguiente pero que evitó su exposición pública tras desatarse la polémica, no ha dimitido y se remitió a emitir un comunicado por el que pedía «disculpas» sin presentar su dimisión.
La polémica no se ha olvidado en Moncada y es por ello que la oposición solicitó la convocatoria de un pleno extraordinario para votar la reprobación del concejal e instar a la alcaldesa a que se le cesara o al menos le retirara sus competencias en Fiestas y Seguridad Ciudadana. Al final, ni él ha dimitido ni su pareja, la alcaldesa, lo ha cesado semanas después de la polémica.
Justamente ha sido el voto de calidad de la alcaldesa el que ha librado a Martín Pérez de ser reprobado por el pleno del Ayuntamiento de Moncada. La sesión ha estado marcada por los ataques de la oposición y el silencio casi cómplice del Equipo de Gobierno.
Y todo ello porque en el pleno ordinario del Consistorio, que tuvo lugar este mismo jueves, Compromís consiguió aprobar una moción por la que se «censura» la actitud del concejal y se «condena firmemente y rechaza el uso de la violencia verbal y física como instrumento para resolver cuestiones políticas y, en el caso concreto del Moncadance, desaprueba los insultos proferidos por un grupo del público asistente, al tiempo que censura la conducta del concejal de Fiestas el pasado 7 de septiembre». Esta moción del jueves ha encendido el pleno del viernes.
La oposición ha señalado que la actuación de Compromís como «cómplice» para «asegurar la alcaldía». «Están justificando la violencia ya que igualan la actitud de los jóvenes con la actuación violenta de un concejal», se ha escuchado desde la bancada de la oposición.
Por parte de la coalición catalanista valenciana se ha esgrimido el coste de un pleno extraordinario como motivo que reste valor a la moción de la oposición. Además, como si tuviera alguna relación, a las protestas de PP, Vox y Ciudadanos con carteles contra el concejal socialista, un grupo de vecinos ha contraprogamado sentándose en primera fila del pleno con mensajes contra Mazón.
Los socialistas, por su parte, no han negado la violencia del concejal, pero han lamentado que se pida la dimisión «por una patada, y no la de Mazón que ha provocado 229 muertos».
La ausencia de una concejala de Compromís ha dejado en empate la votación para reprobar al concejal socialista Martín Pérez. Ha sido ahí cuando la alcaldesa ha librado a su pareja con el voto de calidad.