Un agente de la Guardia Civil, de espaldas, junto a un vehículo oficial.
Así actuaba la banda que sembró el caos en los centros comerciales de Pontevedra
Fueron detenidas cuatro personas y otras dos investigadas por su presunta implicación en once delitos de hurto, además de conducción temeraria y amenazas
La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal especializado en hurtos en centros comerciales del sur de la provincia de Pontevedra y del norte de Portugal. En el operativo, denominado Bispo 1, fueron detenidas cuatro personas y otras dos investigadas por su presunta implicación en once delitos de hurto, además de conducción temeraria y amenazas.
Según informó la Comandancia de Pontevedra, los integrantes del grupo tenían como objetivo las zonas comerciales más concurridas del entorno de Vigo. Alternaban su residencia entre la ciudad olívica y el municipio fronterizo de Tui, lo que les permitía desplazarse con facilidad y dificultar su localización por parte de las fuerzas de seguridad.
Las investigaciones, llevadas a cabo por agentes del puesto de Bayona-Nigrán, permitieron identificar a seis personas, dos hombres y cuatro mujeres, que formaban parte de la banda.
Así actuaba el grupo: con violencia
El grupo actuaba de manera organizada y no dudaba en emplear la violencia. En uno de los episodios más graves, llegaron a atropellar a un vigilante de seguridad del centro comercial As Nasas de Nigrán cuando intentaba impedir su huida.
Los delincuentes se desplazaban en vehículos de renting que cambiaban periódicamente para evitar ser identificados. Mientras los hombres esperaban en el exterior, las mujeres entraban en las tiendas para sustraer ropa, alimentos o pequeños electrodomésticos. Aprovechaban los momentos de mayor afluencia de público para pasar desapercibidas y, en caso de ser descubiertas, reaccionaban con empujones y amenazas hacia los empleados.
El análisis de las grabaciones de las cámaras de seguridad, junto con las vigilancias discretas de los agentes, permitió relacionar al grupo con varios hurtos cometidos a ambos lados de la frontera. También se localizaron las viviendas y los vehículos utilizados por los implicados.
Las pesquisas confirmaron que la banda actuaba de forma reiterada y planificada, por lo que fue necesaria la colaboración con otras unidades policiales y con los propios establecimientos afectados.
Gracias a esta coordinación, se pudieron esclarecer once delitos de hurto y detectar que varios de los implicados tenían órdenes judiciales de averiguación de domicilio dictadas por juzgados de Vigo y Santiago.
Además, a uno de los detenidos se le imputa un delito contra la seguridad vial y conducción temeraria, mientras que otro está acusado de amenazas.
Las diligencias fueron remitidas al Juzgado de Instrucción número 4 de Vigo. La operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones ni conexiones con casos similares en la zona fronteriza.