Foto de Archivo de los Bomberos de Santiago extinguiendo un incendio
Un accidente de tráfico deja sin bomberos a Santiago más de una hora y reaviva la denuncia por falta de personal
Obligó a movilizar a los tres efectivos que estaban de turno, dejando la ciudad sin personal operativo durante ese tiempo
El parque municipal de bomberos de Santiago de Compostela volvió a quedarse completamente vacío a primera hora de este lunes debido a un accidente de tráfico en el que se vieron implicados tres vehículos. La intervención, que se prolongó durante alrededor de una hora y cuarto, obligó a movilizar a los tres efectivos que estaban de turno, dejando la ciudad sin personal operativo durante ese período.
Según confirmaron fuentes de los bomberos municipales, la salida se produjo minutos antes de las 07:00 horas en la rotonda del kilómetro 337 de la N-525, en la parroquia compostelana de O Eixo. En el siniestro, los bomberos tuvieron que excarcelar a una persona que había quedado atrapada en uno de los turismos.
Durante toda la intervención, el parque permaneció totalmente vacío». De haberse producido otro aviso, el 112 habría tratado de contactar con el mando desplazado al lugar, pero, tal y como señalan los bomberos, la atención habría sido inviable: «Por mucho que llegue el aviso, no se habría podido atender, porque ya estaban tres para hacer el trabajo de seis».
Dos días sin operatividad real
La situación no pilló por sorpresa a los propios profesionales, que ya habían denunciado horas antes en su perfil de Instagram la falta crónica de efectivos. Según explicaron, llevan «48 horas consecutivas sin operatividad real», iniciando el mes de diciembre con tan solo tres bomberos para cubrir toda la ciudad.
El accidente de este lunes, detallan, fue una emergencia «compleja», ocurrida de madrugada, y que exigía «coordinación, seguridad y medios». Aun así, la intervención se realizó «con la máxima profesionalidad posible». Sin embargo, los bomberos advierten de que no se puede normalizar que maniobras de alto riesgo, como una excarcelación o la gestión de varios vehículos siniestrados, se aborden con dotaciones tan reducidas: «Cada minuto cuenta, cada par de manos cuenta... y hoy faltaban».
«Lo que está en juego no es nuestra comodidad, sino vidas», recalcan, lamentando un escenario en el que cualquier emergencia simultánea habría quedado desatendida.
En su propio comunicado, los bomberos insisten en que esta carencia de personal no es un episodio puntual. «No estamos hablando de un hecho aislado ni de un mal día. Son dos días completos en los que Santiago no contó con un servicio de emergencias capaz de responder al mínimo exigible», denunciaban horas antes del accidente.
Este lunes, aseguran, «siguen igual, sin refuerzos, ni planificación, ni respuestas». Consideran que un servicio como el de emergencias «debería ser intocable, estable y prioritario», pero que actualmente funciona con un equipo insuficiente, incapaz de garantizar tiempos de respuesta adecuados o protocolos de seguridad básicos.
Ante esta situación, los profesionales advierten de que el problema «lleva demasiado tiempo derivando en una emergencia institucional». Y lanzan una pregunta directa: «¿Cuánto más está dispuesta a soportar esta ciudad antes de que alguien asuma responsabilidad?».