Los jugadores del Córdoba Patrimonio celebran uno de los goles en Murcia
El Córdoba Patrimonio inicia a lo grande (2-4)
Los de Ema Santoro, en un partido completísimo, logran una victoria de enorme prestigio en la cancha de ElPozo
Eran, sobre el papel, el convidado de piedra. Casi para todo el mundo. Viendo pronósticos, resultaba utópico pensar en asaltar la cancha de ElPozo para empezar la liga. Pero el Córdoba Patrimonio ha arrancado irreverente, desafiando toda lógica y haciendo ver a la categoría que, se ponga quien se ponga delante, tiene potencial para superar a cualquiera en una gran tarde.
El equipo blanquiverde firmó en Murcia un triunfo de enorme prestigio, labrado con una propuesta valiente, presión alta y una convicción que no se negocia para Ema Santoro. ElPozo, con todo su arsenal y tradición ganadora, se vio incómodo desde el primer minuto frente a un adversario que ya no se conforma con resistir, sino que quiere mandar y dejar huella.
El inicio confirmó la ambición de los cordobesistas, que encontraron premio pronto gracias a la pegada de Nicolás Marrón. Los locales, con la calidad de Bebé y Ligeiro, lograron equilibrar el duelo, pero cada reacción murciana tenía respuesta inmediata. Javi Aranda firmó un golazo para devolver ventaja a los califales y el guion del partido cambió: Córdoba supo controlar el ritmo y sostuvo su plan sin miedo al empuje de los charcuteros. Solo un error a media pista permitió a Marcel volver a igualar antes del descanso, en un primer acto trepidante.
La segunda parte mantuvo la tensión. ElPozo trató de imponer su juego, pero la presión del Córdoba ahogó su circulación y obligó a soluciones poco habituales en el cuadro murciano. Fabio, imperial bajo palos, sostuvo al equipo en los momentos más delicados y frustró una y otra vez las acometidas locales. Fue entonces cuando el conjunto califal mostró madurez competitiva: resistió, supo sufrir y aguardó el momento justo para golpear de nuevo.
Ese instante llegó con la firma de Murilo Duarte. Una acción de pizarra, diseñada junto a Carlos Gómez, desembocó en el tanto decisivo del brasileño, que silenció el Palacio de los Deportes y rubricó una victoria que va mucho más allá de tres puntos. El Córdoba Patrimonio de la Humanidad no solo ganó en Murcia: se confirmó como un equipo con personalidad, que compite de tú a tú contra gigantes y que ha elevado su techo. Un triunfo que alimenta la fe en el proyecto para esta campaña.