El traslado del Huerto a San Ignacio de Loyola, en imágenes

El traslado del Huerto a San Ignacio de Loyola, en imágenesLuis A. Navarro

El Sector Sur recibe a sus devociones en las III Misiones Diocesanas

La Vera Cruz, el Huerto, el Amor y el Descendimiento tienen salidas extraordinarias con motivo de este singular acto

Córdoba vive este fin de semana la tercera Misión Diocesana, una iniciativa pastoral que lleva a la Iglesia a los barrios del sur de la ciudad con el propósito de anunciar el Evangelio y renovar la fe en comunidades especialmente necesitadas. La cita, organizada por la Diócesis de Córdoba, implica a siete parroquias del arciprestazgo Transbetis-Sector Sur y se prolongará durante varios días con actividades religiosas, sociales y comunitarias.

El actual obispo emérito, monseñor Demetrio Fernández, presentó esta misión durante la Eucaristía del domingo de la Misericordia, cuando entonces aún era administrador apostólico, destacando que se trata de una oportunidad para «cambiar la situación» de una zona marcada por la precariedad social y espiritual. En ella residen cerca de 36.000 personas, en barrios como el Guadalquivir, Sector Sur, Fray Albino y Campo de la Verdad-Miraflores, algunos de ellos considerados entre los más pobres de España. «Ante la pobreza y la necesidad hay esperanza, la esperanza que viene de Jesucristo», afirmó el prelado.

La III Misión Diocesana no tiene un único acto central, sino que se compone de una programación extensa en la que se incluyen celebraciones litúrgicas, encuentros de oración, actividades formativas y visitas a las casas del vecindario. Dentro de este marco, este fin de semana, se celebran varias salidas extraordinarias: la Vera Cruz desde Santa Luisa de Marillac, la Oración en el Huerto desde San Ignacio de Loyola, el Cristo del Amor desde Jesús Divino Obrero y el Cristo del Descendimiento desde San José y Espíritu Santo.

Tras las experiencias de Hinojosa del Duque en 2023 y de Nueva Carteya en 2024, la diócesis afronta ahora este reto en un territorio urbano mucho más amplio. El vicario general, Jesús Daniel Alonso, lo definió como una acción evangelizadora nacida del mandato de Jesucristo de «ir por todo el mundo a anunciar el Evangelio», convencido de que el testimonio de fe, expresado con amor y cercanía, puede abrir corazones en medio de las dificultades.

Los sacerdotes responsables de los preparativos, entre ellos Jesús Linares, párroco de San Pelagio, y Miguel David Pozo, párroco de Santa Luisa de Marillac, han subrayado la necesidad de implicar a laicos, consagrados, movimientos y jóvenes para salir al encuentro de los vecinos. «La mayor pobreza no es no tener dinero, sino no tener a Dios», recuerdan, convencidos de que el anuncio del Evangelio es capaz de ofrecer esperanza en medio de la dificultad y la exclusión.

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