01 de diciembre de 2022

Martina e Ignacio Prieto Pariente

Martina e Ignacio Prieto Pariente

La historia detrás de un verdejo de Rueda con 25 años de crianza

José Pariente es una bodega joven, especializada en blancos de uva verdejo, la reina de esta Denominación de Origen

José Pariente es una bodega joven, especializada en blancos de uva verdejo, la reina de Rueda, donde se ubica la bodega, concretamente en La Seca. Reúne varias particularidades. En realidad, aunque lleve el nombre de un hombre, la levanta una mujer: Victoria Pariente, la hija del agricultor castellano que le da nombre. Pariente, que había estudiado químicas, es la primera mujer que se titula en la primera promoción del curso de Enología y la que decide poner en valor las tierras donde su familia llevaba años cultivando.
Ahora celebran 25 años y ya están sus hijos al frente de la bodega: Martina Prieto, como directora técnica e Ignacio, director general, que además han montado su propio proyecto Bodegas Prieto Pariente. Victoria, antes de su desconexión laboral, aunque mantenga la presidencia, ha querido rendir otro homenaje a su padre, sacando a la luz su secreto mejor guardado. Bodegas José Pariente celebra sus bodas de plata con el lanzamiento del 25 Años en barrica. Son únicamente 500 botellas que nacen de la última cosecha recogida por el propio José Pariente en 1997 antes de morir. Un verdejo fruto de la paciencia y la alquimia, que supone un vínculo para las tres generaciones.
Victoria, tras el fallecimiento de su padre, decide mantener en el lagar familiar las barricas de la última cosecha recogida por su progenitor. Cada nueva añada, apilaba dos barricas más en «su rincón», convirtiendo esta tradición en un experimento personal y también con la curiosidad de comprobar la capacidad de guarda de la variedad verdejo. Hay que decir que Bodegas José Pariente lleva apostando desde sus inicios por la uva verdejo. 25 años después, ese vino que procede de viñas viejas plantadas en 1943, lo han embotellado en cristal oscuro en una botella tipo borgoña, le han puesto una etiqueta minimal y lo han posado en una caja negra como un tesoro.
Es el homenaje al padre de la bodeguera pero también el resultado de unas instalaciones que tienen una medida humana, donde han apostado por la economía circular, han erradicado los pesticidas, han reducido la emisión de gases efecto invernadero (GEI), han conseguido mejorar la gestión del agua, la reducción de residuos y la eficiencia energética, apostando por las energías renovables y por ello acaban de recibir el certificado WfCP.

Abierta a las visitas

Los viñedos que producen las 800.000 botellas anuales que salen de la bodega, se reparten en dos zonas: la vallisoletana, que abarca Rueda, La Seca, Torrecilla de la Abadesa y Tordesillas y otra, ubicada en Segovia, en los municipios de la Codorniz y Nava de la Asunción.
Tienen doce referencias que elaboran sólo con uva verdejo y algo de sauvignon blanc. Cuentan con viñedos antiguos que conservan el cultivo en vaso y que son vendimiados de forma manual, y otras plantaciones más modernas con las viñas en espaldera.
Son conscientes del interés que levantan y de ahí que, previa reserva, estén encantados de organizar visitas a los viñedos y a la bodega para observar toda la alquimia mágica de sus vinos.
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