03 de diciembre de 2022

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Niños en una guarderíaArchivo

Pasar mucho tiempo en la guardería no provoca problemas de conducta en los niños

Así concluye un nuevo estudio realizado en cinco países, cuyo objetivo era entender si el tiempo que los niños pasan en centros de atención infantil

Investigaciones a lo largo del tiempo venían afirmando que cuando los niños pasan un tiempo prolongado en la guardería desarrollaban problemas de conducta. Sin embargo, un nuevo estudio realizado en cinco países ha desmentido estos anteriores resultados.
El nuevo análisis, publicado en Child Development, empleó bases de datos longitudinales en Alemania, Países Bajos, Noruega, Canadá y Estados Unidos para entender mejor si el tiempo en estos centros de atención infantil temprana perjudicaba a los niños.
«Este es el primer estudio sobre el tema que reúne análisis de datos de múltiples países con diversos contextos sociopolíticos, lo que nos permite abordar las preocupaciones de generalización y replicabilidad en la literatura», explica la autora principal Catalina Rey-Guerra, codirectora de la Fundación Apapacho y miembro del Instituto de Políticas de la Primera Infancia del Boston College (Estados Unidos).

Morder, pelear y golpear

«Las pruebas y la investigación no mostraron casi ninguna evidencia de que el tiempo prolongado en los centros de atención infantil temprana cause problemas de comportamiento en los niños pequeños –prosigue–. Los resultados son tranquilizadores para los padres cuyos hijos pasan tiempo en centros de atención mientras ellos trabajan».
Los investigadores examinaron si los cambios dentro del niño en el cuidado basado en el centro predijeron los cambios en los problemas de externalización, como discutir, morder o pelear, en 10.105 niños pequeños y preescolares (49 % mujeres) a través de los datos recopilados de 1993 a 2012.
Se utilizó la información de los informes sobre problemas de externalización de los profesores cuando se disponía de ella; en caso contrario, se recurrió a los informes de los padres. Los informes de los profesores y de los padres variaban según el país e incluían evaluaciones de comportamientos como golpes, mordiscos, patadas a otros niños y «pelea más», «pelea o intimida a otros niños«» y «puede ser rencoroso con los demás», «es inquieto y no puede estar sentado» y «el niño discute mucho».

No hay evidencia

En la mayoría de los estudios, la cantidad de cuidados se midió por el número de horas semanales que los niños asistían a un centro, excluyendo cualquier otro tipo de cuidado (como el cuidado en casa por parte de uno de los padres, o el cuidado en grupo por parte de un pariente o un no pariente) declarado por el cuidador principal (la mayoría de las veces las madres) en cada momento.
A través de una serie de pruebas estadísticas y a través de siete conjuntos de datos de cinco países, los investigadores no encontraron casi ninguna evidencia de que el tiempo extenso en el cuidado de niños en centros tempranos cause problemas de comportamiento en los niños pequeños.
Además, los estudios no mostraron ninguna evidencia de que la asociación entre el cuidado en centros y los problemas de externalización difieran en función de los ingresos familiares o la educación de los padres, a pesar de la considerable variación socioeconómica en cada una de las siete muestras.

Estudiar otros países

Los autores precisan que es necesario investigar más a fondo si estos resultados podrían generalizarse a los niños que viven en contextos sociopolíticos diferentes a los de los países de ingresos altos.
«Entender si el tiempo en el cuidado infantil temprano perjudica a los niños y cuán generalizado puede ser este daño, es fundamental para orientar la política social y económica global –subraya Rey-Guerra–. Las economías saludables dependen de que los padres de niños pequeños participen en la fuerza de trabajo de manera que se garantice un desarrollo saludable para sus hijos y la economía futura».
«Teniendo en cuenta esto, la investigación continua de las prácticas y políticas que garantizan que el cuidado de los niños pequeños apoye el bienestar de los niños, y de las familias, debe seguir siendo una prioridad internacional», concluye.
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