30 de enero de 2023

Ernesto Hannover, paseando por Madrid

Ernesto de Hannover, paseando por MadridGAA

«Un peligro público»

Ernesto de Hannover, un príncipe sin licencia para disparar

Una juez austríaca ratificó la prohibición de que utilice armas de fuego, después de que en el verano de 2020 agrediese a unos policías

Ernesto de Hannover no tiene previsto renunciar a su muy merecido título de príncipe de los escándalos. Los deslices y las polémicas han sido una constante a lo largo de su vida y a sus 68 años, no está dispuesto a bajar el ritmo. El problema se presenta cuando sus excentricidades y salidas de tono, bañadas en whisky y cerveza, comprometen la seguridad del resto. Y por ello, la juez administrativa de Linz (Austria), Karin Lidauer, no ha tenido ningún reparo en afirmar que Ernesto de Hannover «es un peligro para el público», tras ratificar la prohibición que pesa sobre él para usar armas de fuego.
Los hechos se remontan al verano de 2020, en la localidad austríaca de Grünau, donde tiene un fabuloso pabellón privado de caza. Llamó a la policía alertando de que tres personas estaban intentando asesinarle. Según el informe policial, amenazó a los oficiales que acudieron a su rescate con un afilado cuchillo de 30 centímetros e incluso llegó a golpear a uno de ellos en la cara, rompiéndole el labio. «Se comportó de un modo extremadamente agresivo», aseguró la policía. Al príncipe se le acusó de «amenazas peligrosas, daños corporales graves e intento de resistencia contra la violencia estatal». Se le retiró entonces la licencia de armas.
El bisnieto del último emperador alemán acabó ingresado en el departamento de psiquiatría de una clínica cercana, donde recibió un tratamiento que no surtió gran efecto. Una vez dado de alta, se presentó en la comisaría, en un taxi y armado con un bate de béisbol, para ajustar cuentas con los policías ya que, según su versión, le habían atacado a él. Al no encontrarlos, se ensañó con los oficiales que estaban de servicio en ese momento.

Problemas con el alcohol

En marzo de 2021, el Tribunal Regional Superior de Linz le condenó a diez meses de prisión en régimen de libertad condicional, la prohibición de beber alcohol durante ese período, acudir a psicoterapia y el abandono durante tres años de su lujosa residencia de Austria, aunque en noviembre del mismo año esa sentencia fue anulada porque las condiciones no eran legales, según argumentaba la defensa. La única prohibición que se mantuvo fue la del uso de armas.
El príncipe recurrió judicialmente esa decisión, con poco éxito. Aunque se reconoce que no usó armas de fuego en sus ataques, la jueza considera que tras las «frecuentes escaladas de violencia» podría usar armas «para poner en peligro la vida, la salud o la libertad de las personas o la propiedad de terceros mediante su uso indebido», según se desveló este jueves. El príncipe tiene un plazo ahora de seis semanas para apelar la decisión ante el Tribunal Constitucional o presentar un recurso extraordinario ante el Tribunal Administrativo.
Ernesto Hannover y Claudia Stilianopoulos, paseando por Madrid

Ernesto Hannover y Claudia Stilianopoulos, paseando por MadridGTRES

Ernesto de Hannover pasa ahora largas temporadas en Madrid, donde reside su novia Claudia Stilianopoulos, y su hijo Cristian, con su mujer Sassa de Osma, y sus dos mellizos, Nicolás y Sofía. Los fotógrafos madrileños ya han podido experimentar en primera persona su violento carácter y malas formas. Pero para el recuerdo de todos los españoles quedará siempre esa colosal resaca que le impidió presentarse en la boda de Don Felipe y Doña Letizia. La noche previa acabó con toda las existencias de la discoteca Gabana.
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