El sevillano Juan Diego desarrolló una extensa carrera en el cine, el teatro y la televisión
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Juan Diego: tres detenciones, una paternidad tardía y una vida dedicada a su gran amor
El respetado actor ha fallecido a los 79 años a causa de una larga enfermedad
El mundo del cine español llora la muerte de Juan Diego. Tal y como anunció El País durante la pasada mañana del jueves sirviéndose del testimonio de fuentes familiares, el afamado actor falleció a los 79 años de edad tras varios años de lucha contra una delicada enfermedad que finalmente no logró superar.
El intérprete, que falleció en la Clínica de La Zarzuela de Madrid, nació el 14 de diciembre de 1942 en el municipio sevillano de Bormujos. Estudió Arte Dramático y empezó como extra en TVE. Pronto logró hacer de su pasión su profesión, llegando a convertirse en uno de los actores más respetados y veteranos del país. Con una larga trayectoria profesional a sus espaldas de más de medio siglo, han sido varios los reconocimientos que Juan Diego ha recibido a lo largo de los años por su dedicación a un sector que le ha dado más alegrías que tristezas.
Elñ actor durante la obra teatral La lengua madre
Saltó a la fama gracias a su participación en las películas más representativas del séptimo arte, tales como La criatura o Los santos inocentes. Sin embargo, los títulos más destacados en los que ha participado han sido Dragon Rapide, París-Tombuctú o El séptimo día, entre otros. No obstante, lejos de encasillarse en la industria cinematográfica, el afamado intérprete no fue mucho lo que tardó en ampliar nuevos horizontes profesionales, aunque sin llegar a desvincularse del mundo de la interpretación.
Así, el sevillano desarrolló una extensa carrera, además de en el cine, en otros formatos como el teatro y la televisión, donde se ha dejado ver como pez en el agua. Sobre las tablas expresó la felicidad que invadía su vida en aquel momento con obras como La lengua madre, El lector por horas, Petra Regalada o El beso de la mujer araña. Tampoco se pueden pasar por alto sus diferentes apariciones en la pequeña pantalla, destacando por encima del resto la que realizó en la mítica producción audiovisual de Los Hombres de Paco, una serie de televisión con la que terminó de coronarse.
Ganó el Goya al mejor actor por su papel Vete de mi
Las grandes dotes interpretativas que acompañaron al actor durante sus últimos años, fruto de una larga e intachable trayectoria cinematográfica, le hicieron ganar cinco premios del Festival de Cine de Málaga, una Concha de Plata del Festival de San Sebastián y tres Premios Goya, el último en el año 2007 por su papel en la película Vete de mí. También fue galardonado con varios Fotogramas de Plata, con la Medalla de Oro de la Academia de Cine y con varios premios de la Unión de Actores, reconocimientos que le llevaron directo al estrellato.
Reconocido por su voz ronca y traqueteada, Juan Diego nunca escondió la ideología política con la que se sentía más representado. Que el intérprete fue icono de oposición a la dictadura no es ningún secreto, como tampoco lo es que llegó a ser militante del PCE y director de la Comisión de Arte y Cultura del Partido Comunista de España. Encabezó diferentes huelgas, como la convocada en 1975 en reivindicación de un día de libranza semanal para los actores teatrales, y llegó a ser detenido hasta en tres ocasiones por su oposición al régimen de Franco y su constante defensa de la democracia.
Lo cierto es que su vida personal también resultó de lo más atractiva para la crónica social, ya que durante su etapa de esplendor mantuvo relaciones sentimentales con varias de las mujeres más conocidas del país. Ana Diosdado consiguió ocupar el corazón del intérprete sevillano durante dos años, al igual que lo hizo Concha Velasco. El amor se fraguó en los teatros y, aunque ninguno de los dos consiguió llevar su relación a buen puerto, lo cierto es que juntos vivieron innumerables momentos grabados para el recuerdo.
Y es que, a pesar de que Juan Diego tuvo ocasión de experimentar la paternidad con el nacimiento de Adán, fruto de su idilio amoroso con una actriz poco conocida, no fue hasta los años 90 cuando llegó a su vida el que se puede considerar el gran amor de su vida: Clara Sanchís, hija del dramaturgo José Sanchís Sinisterra, con quien tuvo oportunidad de volver a disfrutar de la paternidad. De su amor nació Diego, el segundo hijo del actor.
No obstante, la mujer que le acompañó en sus últimos años no fue otra que María Ruiz, con quien mantenía una vida discreta completamente alejada del foco mediático.