Alejandro Sanz, en una imagen de archivo
Alejandro Sanz y Antonio Flores y el episodio en la cabaña El Lerele: «Me arrepentiré siempre»
El cantante ha recordado a su gran amigo, al que admiraba personal y profesionalmente
El 30 de mayo de 1995 es una fecha marcada en rojo para la familia Flores. Fue el día en el que falleció Antonio, el hijo de Lola y El Pescaílla. Tenía 33 años y se marchó dejando atrás una carrera que ha servido de fuente de inspiración para muchos artistas. Uno de sus grandes amigos era Alejandro Sanz, quien acaba de confesar algo que no había contado hasta la fecha. Recibió una llamada de Antonio antes de su triste pérdida, según ha relatado en la revista Esquire. Este le invitó a la «cabaña» que tenía en El Lerele, su residencia familiar. En aquel momento, Sanz estaba ocupado y no encontró hueco en su agenda, así que declinó la propuesta y ahora se arrepiente. Tal y como él mismo ha explicado, era muy común que se reuniesen después de las fiestas o conciertos. «Mis ratos favoritos eran cuando me llevaba en su coche a mi casa. No importaba la hora», ha comentado al respecto.
Alejandro Sanz habló por última vez con Antonio Flores sin saber que aquella charla no se volvería a repetir jamás. Es algo que le pesa, pero ha querido recordarlo para mantener vivo el legado de su compañero. Siguiendo las declaraciones que ha dado en el citado medio, le gustaba cantar con él porque se generaba «un ambiente casi místico». Los dos se dedicaban a la música y nunca se vieron como competencia, se respetaban mutuamente, cada uno tenía su espacio y lograron complementarse a la perfección.
Sanz también tiene muy presente a Lola Flores, popularmente conocida como La Faraona. Ha puesto en valor su talento y su capacidad para pronunciar frases que han pasado a la historia de la crónica social, por ejemplo, el día que reconoció que había cometido errores durante su matrimonio: «Nadie es perfecto. Todos somos pecadores. Unos por gula, otras por pura y otras por leche frita».
Hace unos años, Alejandro Sanz utilizó su cuenta de Instagram para rendir un homenaje a su admirada Lola. Publicó unas imágenes de la artista en plena acción y escribió: «El doble sentido, siempre espontáneo y recién nacido, se hacía ley en su boca». Con todo esto, ha quedado demostrado el respeto que el cantante de Pisando fuerte siente hacia la familia Flores. Tanto es así que tenía abiertas las puertas del Lerele.
La emblemática casa
El Lerele es una de las casas más conocidas de la prensa del corazón. Perteneció a Lola Flores, quien se hizo con ella a finales de los años 80. Se trata de una residencia ubicada en La Moraleja, la lujosa urbanización de Madrid donde viven otros rostros tan emblemáticos como el actor Richard Gere con su mujer, Alejandra Silva.
Lola Flores convirtió este chalé en su particular refugio, sobre todo desde que salieron a la luz sus problemas con Hacienda. La artista adquirió una deuda de 80 millones de pesetas y de un momento a otro se vio inmersa en una situación bastante polémica. Por suerte, siempre contó con el apoyo de su familia, especialmente con el de su hijo Antonio, con quien tenía una relación fantástica. Este último vivía en una casita en El Lerele, la famosa «cabaña» a la que hace referencia Alejandro Sanz en su última entrevista.
Después de la muerte de Lola, la propiedad quedó en manos de sus herederos. En los 90, Rosario Flores tomó las riendas y la puso a su nombre. Realizó una reforma y la adaptó a sus necesidades, pero en 2018 la vendió por dos millones de euros.