04 de diciembre de 2021

Primer ministro portugués Antonio Costa

Primer ministro portugués Antonio CostaEFE

Portugal

Portugal lanza un mensaje de tranquilidad: «El Gobierno no dimite»

A pesar de que aún se baraja un nuevo calendario electoral, el gobierno luso busca tranquilizar a las empresas y comercios
El Gobierno portugués lanzó hoy un mensaje de tranquilidad a los mercados e instituciones internacionales garantizando la estabilidad del país y anunciando subsidios para la compra de combustibles, apenas un día después de que el rechazo de las cuentas públicas abocara a un adelanto electoral.
La medida fue anunciada tras el primer consejo de ministros celebrado después de la sesión parlamentaria que el miércoles tumbó el Presupuesto de 2022 presentado por los socialistas y agravó una crisis política que derivará, muy probablemente, en una nueva convocatoria electoral.
«El Gobierno no dimite», insistió hoy la ministra de Presidencia, Mariana Vieira da Silva, tal como había adelantado ya el primer ministro, António Costa.
Gobierno y Asamblea están en plenitud de funciones, a la espera de la decisión que tome el jefe del Estado, «que esperamos con serenidad», dijo en alusión a Marcelo Rebelo de Sousa, que tiene la potestad de decidir la disolución del Parlamento y el adelanto electoral.
La ministra aprovechó también para lanzar un mensaje de tranquilidad a los mercados y las instituciones europeas.
«En cuestiones sobre relaciones internacionales y, concretamente, europeas, al contrario de otros momentos de crisis política, este momento no coloca a Portugal en una situación más crítica. En este momento de indefinición política, hay estabilidad económica, social y financiera que permite normalidad en nuestra vida», insistió.
El Gobierno anunció un subsidio para combustibles, que en conjunto tendrá un coste para las arcas del Estado de 130 millones de euros, que se traducirá en una ayuda de hasta 10 euros por litro con un máximo de 50 litros/mes para los consumidores.
La medida, que ya había sido adelantada la pasada semana, entrará en vigor a partir del 10 de noviembre y se extenderá hasta el 10 de marzo, responde al malestar social creado por la escalada de precios de combustibles y electricidad.
La ministra evitó concretar si algunas de las propuestas estrella del Presupuesto rechazado por el Parlamento, como la subida del salario mínimo o de las pensiones, puede ser aprobada por el Ejecutivo en las próximas semanas.
«Hay medidas que pueden ser tomadas y otras que por el rechazo de los Presupuestos no se podrá», dijo.
Insistió, no obstante, en que el Ejecutivo mantiene sus poderes y está «en condiciones de afrontar desafíos y dar respuesta al control de la pandemia o a la situación de los combustibles».
Tras el rechazo de las cuentas públicas, el presidente de la República inició una ronda de audiencias que concluirá la próxima semana antes de anunciar los pasos a seguir para salir de la crisis, aunque los partidos lusos consideran que el anticipo electoral es la salida más razonable.
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