27 de noviembre de 2021

Magdalena Andersson tras su nombramiento como primera ministra de Suecia.

Magdalena Andersson tras su nombramiento como primera ministra de Suecia.AFP

Dimite la primera ministra de Suecia horas después de su nombramiento

La fugaz primera ministra sueca ha renunciado al cargo ocho horas después de jurar el cargo tras el fracaso de sus presupuestos
La mañana de este miércoles, Magdalena Andersson era designada como la nueva primera ministra de Suecia. Pero apenas ocho horas después de su nombramiento, presentó su dimisión tras el fracaso obtenido con sus presupuestos y la retirada de sus aliados ecologistas del Gobierno sueco. 
Andersson, que esperaba ser reelegida en una próxima votación, ha dicho que «no quiere dirigir un Gobierno cuya legitimidad está en entredicho». Además, ha explicado que existe «una práctica constitucional según la cual un Gobierno de coalición dimite cuando un partido se va».
Andersson se convirtió en la primera mujer elegida para el cargo de primera ministra en Suecia, tras lograr un acuerdo de última hora con el Partido de Izquierda para subir las pensiones a cambio de su apoyo en la votación del miércoles. Pero el pequeño partido de centro retiró su apoyo al presupuesto de Andersson, debido a las concesiones hechas a la izquierda, lo que resultó en insuficientes votos para que las cuentas salieran adelante en el Parlamento sueco.

Apodada la «bulldozer»

Magdalena Andersson, de 54 años, logró el título de economista en la principal escuela de comercio de Suecia. Este miércoles, heredaba el puesto que dejó vacante Stefan Löfven al renunciar al puesto de primer ministro el pasado mes de junio. Las elecciones están previstas para septiembre de 2022, pero ha sido Andersson quien, durante apenas ocho horas, ha ocupado el cargo antes de dimitir asediada por el estrepitoso fracaso de su programa. 
Andersson ocupó el cargo de ministra de Finanzas bajo el Gobierno de Löfven durante los últimos siete años. Antigua nadadora de alto nivel, la política sueca se define como una «mujer simpática y trabajadora» pero su reputación de mujer firme y el uso de un tono directo, en contraste con la habitual moderación sueca, le han granjeado el apodo de «bulldozer».
tracking