29 de junio de 2022

Campaña de apoyo a Anthony Albanese, próximo primer ministro de Australia

Campaña de apoyo a Anthony Albanese, próximo primer ministro de AustraliaAFP

El Partido Laborista vence en Australia tras una década sin gobernar

Por primera vez en casi una década, la derecha australiana fracasa en las elecciones generales

Anthony Albanese será el nuevo primer ministro de Australia. Al concluir las elecciones generales, el 85% escrutinio ya muestra que el Partido Laborista venció a la coalición conservadora de Scott Morrison.
A pesar de que no habrá Gobierno sin alianza entre ambas facciones, que siempre se disputan el liderazgo del país, se trata de un acontecimiento remarcable para los Laboristas, que no gobiernan desde 2013.
«Esta noche el pueblo australiano ha votado por el cambio», celebró el líder de los laboristas, conocido como «Albo», en un acto de su partido en el oeste de Sídney.
Durante el discurso, en tono animado, se comprometió a «impulsar la productividad, aumentar los salarios y los beneficios» para que la «economía trabaje para las personas, y no al revés».
Las proyecciones de la Comisión Electoral Australiana otorgan 71 escaños a los laboristas -cerca de los 76 que conceden mayoría absoluta-, frente a unos 53 que habría obtenido la coalición Liberal- Nacional de Morrison.
«Quiero que Australia siga siendo un país que, independientemente de dónde vivas, de a quien adores, de a quien ames o de cuál sea tu apellido, no ponga restricciones a tu camino en la vida», expresó Albanese, al prometer también acciones contra la crisis climática, así como dar pasos para el reconocimiento de los indígenas de su país y la igualdad de género, entre otros asuntos.

Sin mayoría clara

Según el cómputo provisional oficial, con un 85% de los votos escrutados, la formación Alianza de Centro y el Partido de Katter obtienen un escaño cada uno, mientras que la próxima Cámara de Representantes, de 151 asientos, contaría con 10 diputados independientes.
A pesar de que los resultados no son definitivos, Morrison reconoció ante sus seguidores la coalición Liberal-Nacional en Sídney su derrota, para dar «claridad» a sus compatriotas y para dejar paso al siguiente primer ministro de cara a la próxima reunión de la alianza de seguridad entre Estados Unidos, Japón, India y Australia, llamada QUAD, que se celebrará el martes en Tokio.
Morrison, en el cargo desde 2018, también anunció que dimitirá como líder del Partido Liberal en la siguiente reunión de la formación para garantizar que «pueda avanzar bajo un nuevo liderazgo».
Aunque todavía quedan unos 15 escaños por atribuir oficialmente, los analistas estiman que los de Albanese no alcanzarán la mayoría absoluta y tendrán que llegar a pactos para gobernar.
El Partido Verde, que sería el aliado natural de los laboristas, podría obtener entre uno y tres escaños.

Una ola azul verdoso

El escrutinio parcial revela que muchos legisladores de partidos tradicionales han sido sacudidos por lo que se ha llamado un «terremoto verde azulado», en referencia a una veintena de políticos independientes, la mayoría mujeres, que se han presentado con agendas liberales en lo económico pero abogan por medidas progresistas como en la lucha contra la crisis climática.
La falta de una política contundente contra la emergencia climática ha sido una de los principales críticas contra el Gobierno de Morrison, tras una serie de incendios, sequías e inundaciones y blanqueo de corales en Australia.
El senador Simon Birminghan, de la coalición hasta ahora gobernante, admitió que «hay un claro movimiento contra nosotros y es claramente un gran mensaje contra nosotros», según declaró a la cadena ABC, al considerar que uno de los factores determinantes de la derrota son los asuntos de igualdad de género.
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