18 de agosto de 2022

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei LavrovEFE

103 días de guerra

El canciller ruso cancela su visita a Serbia luego de que los países de la OTAN le cerraran el espacio aéreo

Sergei Lavrov pretendía sobrevolar los aliados de la OTAN para aterrizar en Belgrado y reunirse con el Gobierno prorruso de ese país europeo

Como si nada hubiera cambiado tras la invasión rusa de Ucrania, el ministro de relaciones exteriores de Rusia Sergei Lavrov, pretendía sobrevolar libremente los países aliados de la OTAN para visitar Serbia, pero ha chocado con la realidad de las sanciones occidentales.
El jefe de la diplomacia rusa quiso olvidar por un momento el cierre del espacio aéreo europeo a lasa aeronaves rusa como una de las medidas en respuesta la ofensiva del Kremlin sobre Ucrania.
Lavrov tenía previsto sostener conversaciones en Belgrado este lunes con el presidente serbio, Aleksandar Vučić, pero Bulgaria, Macedonia del Norte y Montenegro cerraron su espacio aéreo al avión que lo transportaría.
Tras la invasión rusa de Ucrania estos tres países miembros de la OTAN se unieron a las sanciones contra el Kremlin que incluye la prohibición del espacio aéreo en toda la Unión Europea a aeronaves rusas.
«Nuestra diplomacia aún tiene que dominar la teletransportación», dijo una fuente de alto rango del Ministerio de Relaciones Exteriores a la agencia de noticias Interfax de Rusia.
Lavrov describió la medida de cerrar el espacio aéreo a su avión como «sin precedentes» y dijo que invitaría a su homólogo serbio a visitarlo en Moscú.

Serbia, un aliado del Kremlin

El ministro del Interior de Serbia, Aleksandar Vulin, dijo que lamentaba profundamente «la obstrucción» de la visita de Lavrov, a quien describió como «un gran y probado amigo de Serbia».
«Un mundo en el que los diplomáticos no pueden buscar la paz es un mundo en el que no hay paz. Quienes impidieron la llegada de Sergei Lavrov no quieren la paz, sueñan con derrotar a Rusia», dijo Vulin en un comunicado.
«Serbia se enorgullece de no ser parte de la histeria antirrusa, y los países que lo son, tendrán tiempo de avergonzarse».
Serbia y Rusia tienen estrechos lazos históricos, religiosos y culturales y Moscú ha brindado un apoyo crucial a Belgrado en el consejo de seguridad de la ONU, bloqueando la independencia de Kosovo.
Serbia depende totalmente del petróleo y el gas rusos y no se ha sumado a las sanciones occidentales contra Moscú. En abril, el presidente serbio Aleksandar Vučić acusó a Ucrania y a un país de la UE no identificado de orquestar una serie de amenazas de bombas falsas contra los aviones de Air Serbia. No proporcionó pruebas para la afirmación, que Ucrania calificó de «infundada».

Serbia quiere entrar en la UE

La guerra en Ucrania presenta un desafío importante para el presidente Vučić, ya que Serbia aparentemente se encuentra entre su solicitud para ser miembro de la UE y una alianza instintiva con Rusia.
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