Nicolás Maduro, dictador de Venezuela
Maduro tacha al Gobierno de Netanyahu como «la mayor amenaza contra la humanidad» y reitera su «inquebrantable» apoyo a Palestina
El presidente venezolano apoya con firmeza la reunión del Grupo de La Haya en Bogotá, donde se abordan respuestas jurídicas y diplomáticas frente a lo que califica como un genocidio contra el pueblo palestino
El dictador Nicolás Maduro manifestó este martes su firme respaldo a la reunión del Grupo de La Haya celebrada en Bogotá, donde representantes de varios países del Sur Global discuten acciones jurídicas y diplomáticas frente a la ofensiva militar de Israel en Gaza. En una misiva dirigida «a los pueblos del mundo» y especialmente a los presidentes de Colombia y Sudáfrica, Gustavo Petro y Cyril Ramaphosa, promotores del encuentro, Maduro reiteró su «inquebrantable compromiso» con la causa palestina y calificó al Gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, como «la mayor amenaza contra la humanidad».
Desde Caracas, el mandatario venezolano no escatimó en términos al describir lo que considera un «plan sistemático de exterminio del pueblo palestino», que va más allá de una ocupación militar. A su juicio, se trata de una «erradicación de identidad y memoria colectiva», perpetrada con apoyo económico, armamentístico y tecnológico de las potencias occidentales. «Cada bomba lanzada sobre un hospital, una escuela o una vivienda en Gaza no solo asesina a inocentes, también socava los cimientos del derecho internacional y pone en riesgo el futuro de la paz mundial», afirmó.
Maduro condenó la pasividad de la comunidad internacional ante lo que calificó como un «genocidio en curso», denunciando la inacción de organismos internacionales como la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional. Según el mandatario, estas instituciones han sido «colonizadas por los intereses de Occidente» y han mostrado una «vergonzosa lentitud, cuando no complicidad abierta», al no actuar con contundencia frente a crímenes de lesa humanidad cometidos contra la población palestina.
El líder venezolano también advirtió que la justicia internacional «está secuestrada» por intereses hegemónicos y no puede seguir utilizándose como instrumento de castigo contra los países soberanos del sur global, mientras se otorga impunidad a quienes perpetran atrocidades a gran escala. En este sentido, celebró que en representación de Venezuela asistiera a la cita el canciller Yván Gil, quien expresó su deseo de que el encuentro contribuya a consolidar una respuesta «unificada y efectiva» que frene las acciones israelíes.
El dictador venezolano, Nicolás Maduro
En su mensaje, Maduro hizo un llamado a estructurar una salida política de alcance global mediante una «Gran Cumbre Mundial por la Paz y en Contra de la Guerra», cuyo objetivo sea no solo poner fin a la masacre, sino también desarmar nuclearmente al Estado israelí y forzarlo a someterse al marco jurídico internacional. «La paz debe surgir desde los pueblos, no desde las élites que lucran con la guerra», expresó.
Asimismo, el mandatario venezolano subrayó que la causa palestina «no es un asunto regional ni religioso», sino una «batalla moral de nuestro tiempo», en la que se decide si la humanidad opta por la justicia o por la barbarie. «Defender a Palestina es defender a la humanidad misma. Callar frente a Palestina es traicionar la dignidad de todos los pueblos que han luchado por su independencia», sentenció.
Por otro lado, Maduro expresó su «solidaridad activa» con la relatora especial de la ONU para Palestina, Francesca Albanese, quien ha sido blanco de sanciones por parte del Gobierno de Estados Unidos tras denunciar los crímenes cometidos en Gaza. Para el jefe de Estado venezolano, la labor de Albanese representa una voz incómoda para los poderosos, pero necesaria para dar esperanza a los oprimidos. «Su verdad, aunque estigmatizada, salvará vidas», afirmó.
Finalmente, Maduro reafirmó que Venezuela seguirá del lado del pueblo palestino y respaldará todas las iniciativas que apunten a consolidar una solución justa y duradera. «Palestina tiene derecho a resistir, a existir, a vivir libre y soberana, con Jerusalén Oriental como su capital. Venezuela estará siempre a su lado», concluyó.