Musalia Mudavadi, ministro de Asuntos Exteriores de Kenia y Sergei Lavrov, ministro de Exteriores de Rusia
Rusia acepta dejar de reclutar kenianos para combatir en Ucrania
Las autoridades ucranianas han reportado la presencia de al menos 1.780 africanos de 36 países luchando en el bando ruso
Rusia ha acordado dejar de reclutar ciudadanos kenianos para luchar con su ejército en Ucrania, dijo el ministro de Asuntos Exteriores de Kenia el lunes tras las conversaciones con su homólogo ruso en Moscú.
Se cree que más de 1.780 ciudadanos de 36 países africanos están luchando junto a Rusia en Ucrania, según estimaciones ucranianas en febrero. Los servicios de inteligencia de Kenia estiman que más de 1.000 kenianos han sido enviados a combatir, según un informe visto por Afp.
«Ahora hemos acordado que los kenianos no serán reclutados», dijo el ministro de Asuntos Exteriores keniano, Musalia Mudavadi, a los periodistas, sentado junto al ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov.
Mudavadi, que también ejerce de ministro principal del Gabinete, anunció su viaje a Rusia el pasado febrero. Entonces, aseguró que, según fuentes de los servicios de inteligencia, los kenianos afectados estarían firmando contratos con agencias que les prometen pagos de hasta 18.000 dólares para visados, viajes y alojamiento.
Aunque la Embajada de Rusia en Kenia negó las acusaciones, las estimaciones kenianas hacen pensar que las cifras que ha ofrecido, por su lado, el Gobierno de Ucrania son conservadoras.
Así, desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, las autoridades ucranianas han reportado la presencia de al menos 1.780 africanos de 36 países luchando en el bando ruso.
Algunos lo hacen de manera voluntaria, como mercenarios, pero otros han denunciado engaños y coacciones en casos que expertos consideran que podrían constituir tráfico de personas.
Kiev ha revelado que ciudadanos de países como Somalia, Sierra Leona, Togo, Cuba y Sri Lanka, entre otros, están capturados en campos ucranianos, aunque la mayoría mueren o resultan gravemente heridos antes de ser tomados como prisioneros de guerra.