El estado de la A-5 es calamitoso...
Obras de verano
De Madrid al cielo pasando por un atasco: las obras que han convertido la capital en un infierno el mejor mes del año
El Ayuntamiento de Madrid ha esperado la llegada del verano para hacer las obras más importantes, lo que ha sumido en un caos a toda la ciudad
No son pocos los conductores que esperan a los meses de julio y agosto para sacar los coches de sus garajes a diario, la experiencia dice que son los meses que mejor se circula, pero no es oro todo lo que reluce.
A diferencia de lo que ocurría otros años, el final de los colegios el 20 de junio este año no marcó una mejora radical del tráfico rodado, sino que los atascos fueron aún más importantes que nunca en toda la ciudad, con dos puntos negros que afectaban a todas las calles de Madrid.
Los puntos negros
El primero está en Ventas, precisamente el pasado 30 de junio comenzaban las obras para la construcción de la gran visera sobre la M-30 que durará justo hasta finales de agosto y que han colapsado la importante vía madrileña en ambos sentidos, pues han obligado a cortar hasta dos carriles de la misma.
Así quedará la A-5 tras las obras
Este problema repercute en la que es la principal vía central que usan los madrileños para cruzar la ciudad de norte a sur o al revés. Se trata de unas obras que durarán hasta enero de 2026 aunque en principio solo provocarán cortes durante la noche.
No hay atajos
En paralelo la obra para el soterramiento de la A-5 y la puesta en funcionamiento del Paseo Verde del Suroeste están provocando el caos en todo el sur de Madrid, pues las obras han obligado a desviar el tráfico de la autopista por la avenida del Padre Piquer, lo que provoca a diario horas de atasco, hay que imaginar las consecuencias que tiene sobre el tráfico una obra de esta magnitud que no terminarán hasta finales de 2026, en el mejor de los casos.
Imagen de Ventas cuando acaben las obras
Dos macro proyectos de magnitud difícil de imaginar que han convertido el tráfico de Madrid en un infierno en los meses en los que supuestamente mejor se circula por la capital, tal y como denuncian miles de madrileños que esperan la llegada de estos meses con alegría.
Al fin y al cabo el aire acondicionado de los coches ayuda a mitigar el calor, pero los atascos no los evita nada ni nadie, salvo que vayas en helicóptero.