La protagonista de la historia
Vivencias
«¿Le has quitado la furgo a tu abuelo?»: la aventura de una niña pija que se compra una C15 para recorrer España
La furgoneta C15 se ha convertido en uno de los mayores iconos de la automoción española, mientras que este tipo de vehículos se han puesto de moda para su camperización y dormir en su interior
Hace muy poco que las aventuras y desventuras de un joven que se compró un viejo Fiat Marea de 900 euros para viajar a Japón han abierto una nueva moda en las redes sociales, que son los relatos de viajes y aventuras.
En este caso se trata de una aventura cotidiana protagonizada por una joven bien de Navarra que decide cumplir su sueño de comprarse una furgoneta, en este caso la Saraneta, pues ella se llama Sara, para recorrer España.
La Saraneta
La noticia se aditiva también con un detalle muy especial, no se trata de una furgoneta cualquiera, sino de una Citroën C15, quizá uno de los modelos más importantes de la automoción española que ha llegado a convertirse en un verdadero icono, tanto que es posible encontrar unidades restauradas que cuestan entre los 3.000 y los 6.000 euros y seguro que seguirán subiendo de precio.
Imagen de la Saraneta
Hay que tener en cuenta que se trata de chatarra con ruedas en muchos casos, pues este vehículo se dejó de fabricar en 2005 y la mayor parte de las unidades están en estado lamentable.
Empieza la aventura
En este caso la joven Navarra se va hasta Segovia a por ella a un concesionario, sus primeros kilómetros en el vehículo son divertidos, con anécdotas como que no sabe meter la marcha atrás, pues la palanca de cambios está en el salpicadero, o que va literalmente chorreando cuando se da cuenta del calor que hace al no tener aire acondicionado y termina por descansar a comerse un sándwich en una gasolinera.
Como no sabe meter la marcha atrás tiene que empujarla
En otro de sus viajes camino de Madrid relata como al parar en otra gasolinera un grupo de unos 15 trabajadores de la obra hablan amistosamente cono ella e incluso le preguntan amablemente si le había robado la furgoneta a su abuelo, mientras estaba parada junto a un Mercedes mucho más caro que pasa completamente desapercibido…
Historias cotidianas de conductores de una España costumbrista, chapó si eso sirve para cuidar del patrimonio automovilístico nacional.