Uno de los ingenieros más reconocidos del mundo en automoción
Ínsólito
Desmonta un Tesla de arriba abajo y desvela el desconocido problema que sufren algunos coches eléctricos
Con el paso del tiempo los coches eléctricos van mostrando algunas de las carencias y problemas derivados de un uso cotidiano
Sandy Munro es un consultor e ingeniero norteamericano con más de 30 años de experiencia en la industria del automóvil que a principios de los 2000 abandonó su trabajo para las marcas de coches y montó su propia consultora para los fabricantes de coches.
Se trata de Munro & Associates, una consultora especializada en desmontar coches y analizar los procedimientos de fabricación para ayudar a las marcas de coches a optimizar los precios y la producción de sus vehículos.
Ingeniería inversa
Para ello analizan desde la maquinaria que usan en las fábricas hasta los productos definitivos, hace unos años que Muro decidió compartir su experiencia en internet con interesantísimos vídeos que va subiendo a su canal de YouTube en los que cuenta lo que se encuentra al abrir determinados coches.
La carcasa que es imposible abrir en el Tesla Model Y
En este caso tras hacerle la autopsia a un Tesla Model X las conclusión que hace públicas Sandy Munro son sorprendentes, pues saca a la luz un problema de los coches eléctricos que muy pocos conocen.
Nadie te lo cuenta
En este caso afecta a los coches con estructura cell to body, que es aquella en la que la batería forma parte de la estructura del propio coche eléctrico y se usa para darle rigidez gracias a una carcasa extremadamente dura, así el resto de órganos del coche eléctricos como los asientos o los ejes se anclan a la propia batería.
Se trata de un tipo de arquitectura iniciada por Tesla y que prometía revolucionar el automóvil eléctrico, pero Munro saca a la luz el problema. Y es que han necesitado días para llevar a cabo el desmontaje de la batería del Model Y.
Un problema difícil de solucionar para Munro
Efectivamente la carcasa que protege las celdas de la batería es tan dura y está tan firmemente anclada con adhesivo poliuretano PET que es casi imposible abrirla, al menos sin poner en riesgo la integridad de los mecánicos.
Esto provoca que al formar parte de la estructura del coche eléctrico, al menor accidente lo que se deforma es la batería, que lógicamente no es reemplazable al formar parte del propio coche y sería demasiado caro. De la misma forma si se intenta abrir para reparar un mecánico podría tardar días.
Todo esto provoca que en este modelo en concreto al menor accidente, y cuando decimos menor es menor, es motivo de desguace. Es decir las compañías de seguro les dan siniestro total y mandan el coche al desguace sin más, un problema que afecta también a otras marcas como BYD que en algunos de sus modelos usa este mismo tipo de fabricación.