Ola Kallenius saluda a Ursula von der Leyen, a la que pide medidas inmediatas de ayuda
Industria
El apocalipsis del automóvil: el presidente de la patronal europea anticipa hacia dónde va el sector por culpa de Bruselas
El también presidente de Mercedes exige a Bruselas que tome medidas inmediatas para ayudar a un sector que supone casi el 8 % del PIB europeo y genera 13 millones de empleos
Hace ya meses que fabricantes de automóviles, distribuidores y especialistas del sector de las cuatro ruedas lanzaron la voz de alarma a causa del callejón sin salida al que está empujando Bruselas a las marcas europeas, que lejos de mejorar va agravándose según pasan los meses.
Cuando ya nada parecía ser peor que la fabricación y comercialización de coches eléctricos, que a día de hoy no suponen un negocio mínimamente rentable para las marcas tradicionales, el automóvil ve con preocupación cómo los aranceles norteamericanos y chinos han desatado la tormenta perfecta en la que se encuentra sumida el automóvil.
Llueve, nieva y graniza
En esta ocasión la denuncia llega del presidente de la patronal europea de los fabricantes de automóviles (ACEA), que además es el presidente de la marca Mercedes desde 2019. Se trata de Ola Kallenius que ha denunciado en una reciente entrevista que el automóvil europeo va camino de «estrellarse contra un muro».
Para Kallenius la situación del sector es muy grave
La caída de la demanda de los vehículos europeos en todo el mundo junto con la creciente competencia de las firmas chinas, capaces de hacer coches eléctricos igual de lujosos que los europeos por la mitad de precio al manejar el 90 % del mercado de las baterías, ha provocado que Kallenius califique la situación a la que se enfrente como «apocalíptica».
Apocalíptica
Hay que tener en cuenta que a la caída de las ventas de las firmas de lujo europeas en China y EE.UU. hay que sumar la menor demanda del mercado europeo en general, que ha pasado de vender 16 millones de coches a menos de 13 tras la Covid.
El directivo considera que Bruselas necesita «una dosis de realidad para ver lo que está ocurriendo en el sector y hacia donde se dirige». En concreto ha pedido una flexibilización en la hoja de ruta de la electrificación que incluye obligar a los concesionarios a que solo vendan eléctricos en 2035 y prohíbe conducir los coches que no lo sean en 2050.
Mercedes ha cerrado su concesionario estrella de China, que ahora vende eléctricos
En su opinión la descarbonización de la atmósfera debe ser compatible con la economía, pues de lo contrario se destruirá mucho de lo construido durante todos estos años. El sector del automóvil supone un 8 %del PIB europeo y da empleo a 13 millones de personas.
La respuesta de siempre
En paralelo, el lobby ecológico de Bruselas no ha tardado en responderle a través del secretario general de E-Mobility (Asociación Europea de la Movilidad Eléctrica), que ha defendido el rumbo tomado por Bruselas hace ya años y que cualquier cambio en el mismo «generaría dudas en compradores e inversores que actualmente no pueden permitirse». «No es el momento de dejar de lado 2035, sino de liderar este proceso de transformación con valentía», concluyó.