El Cupra Tavascan es una de las víctimas más evidentes de los aranceles a China, pues se fabrica en este país
Industria
Bruselas ‘reconoce’ que los aranceles a los coches chinos fueron un tiro en el pie y propone eliminarlos
La Unión Europea trata de buscar una solución pactada con los fabricantes chinos que favorezca también a las marcas comunitarias que producen en el país asiático
En otoño del año pasado la Unión Europea activaba un estricto programa de aranceles a los coches eléctricos chinos en respuesta a las ayudas que el Gobierno del país asiático da a los fabricantes locales de coches.
Realmente no es que les dé ayudas, es que en la mayor parte de los casos Pekín forma parte del accionariado de las propias marcas, por lo que las aportaciones son más que evidentes vía subvenciones o electricidad gratis.
China cuida a su industria
Bruselas puso en marcha entonces una investigación que terminó en estos aranceles millonarios, que fueron establecidos marca por marca en función del nivel de cooperación que mostraban con las autoridades europeas en la investigación. Así, en casos concreto como el de MG los aranceles a sus coches eléctricos se fijaron en un 40 %.
Modelos como el MG4 han sido destrozados por los aranceles
La respuesta de Pekín fue más que evidente, estableciendo aranceles a otros productos europeos como los derivados del cerdo españoles o las bebidas espirituosas francesas, pero Bruselas pasó por alto que estos aranceles eran un tiro en el pie para la industria europea del automóvil, pues todas las marcas europeas producían algún modelo en el país asiático que iba a tener que pagar aranceles al entrar en la Unión Europea.
Aranceles contra nosotros mismos
La medida afectó a Stellantis, Renault y en especial al grupo Volkswagen, que vieron como tratar de importar los coches eléctricos que estaban produciendo en China era absurdo, pues el precio era inviable comercialmente hablando.
El Volkswagen ID. 4 también se vio afectado por este problema
Esta decisión se llevó por delante a modelos que perdieron por completo el posicionamiento de mercado como el VW ID.4 o el Cupra Tavascan, hasta tal punto que Wayne Griffiths, anterior CEO de Seat y Cupra, anunció pérdidas millonarias por culpa del citado modelo eléctrico de Cupra.
21 % de aranceles a un coche europeo
Para hacernos una idea, el Cupra Tavascan está gravado por casi un 21 % de aranceles, lo que lo desposiciona por completo en materia de precio. Otras marcas como Renault también se pillaron las manos con algún coche como el Dacia Spring o Stellantis con los Leapmotor.
El Dacia Spring, otro modelo afectado por este problema
Hace solo unas hora que Bruselas ofrecía a China eliminar los aranceles a los fabricantes que quisieran participar en un programa de precios mínimos, es decir que quieran vender coches eléctricos en Europa con un precio mínimo pactado con Bruselas, lo que supondría la eliminación inmediata de los aranceles.
Esta medida nace con la intención de ayudar a los fabricantes europeos que quieran acogerse a las mismas, pues podrán traer sus coches a Europa sin arancel siempre que no lo hagan por debajo de un precio previamente establecido.