01 de octubre de 2022

tribunaenrique ramírez yáñez

La espada equivocada

No sabemos si la espada de la discordia es, o no, la misma que se robó el M-19 de la Quinta de Bolívar, o es una falsificación, y la original reposa en poder de vaya uno a saber quién. ¿O ustedes creen que los del M-19, que le vendieron a Pablo Escobar las vidas de los magistrados, eran unos honrados y pulcros ciudadanos?

Simón Bolívar es, posiblemente, junto con el general José de San Martín y Napoleón Bonaparte, uno de los enemigos más grandes que ha tenido España en toda su historia. Mientras Napoleón convirtió a la península prácticamente en una colonia francesa y puso en el trono a su hermano José, a quien los españoles llamaron «Pepe Botella», San Martín y Bolívar destruyeron el imperio español en Suramérica, con repercusiones en Panamá y la América Central. Después de ese reguero de revoluciones, a España solo le quedaron Cuba y Puerto Rico, liberadas muchos años después por los gringos.
Esta es la verdad histórica.
Es obvio, entonces, que mientras para nosotros Bolívar es nuestro héroe máximo, nuestro gran Libertador, para los españoles es un traidor a la Patria, porque ven a Bolívar como un militar español que se rebeló contra su país y contra su Rey. Lo mismo nos pasa a colombianos y panameños con relación a Huertas: Este boyacense es, para los panameños, su Libertador, y, para los colombianos, un traidor que desmembró a su patria.
Bajo esta perspectiva, me parece que yerran totalmente quienes están diciendo que el Rey Felipe VI de España irrespetó al Libertador al negarse a ponerse de pie cuando apareció la tal espada en la posesión de Petro. Hubiese sido el colmo que lo hubiera hecho. Es más, pensé que iba a abandonar el acto, porque me parece que el irrespeto fue al revés: Uno no invita a nadie a su casa para ofenderlo, que fue lo que Petro hizo con el Rey, a quien invitaron a la posesión para ponerle enfrente la espada que se supone usó Bolívar para partir en dos el territorio del imperio español.
Sobre todo porque no sabemos si la espada de la discordia es, o no, la misma que se robó el M-19 de la Quinta de Bolívar, o es una falsificación, y la original reposa en poder de vaya uno a saber quién. ¿O ustedes creen que los del M-19, que le vendieron a Pablo Escobar las vidas de los magistrados [cuando asaltaron el Palacio de Justicia en Bogotá] eran unos honrados y pulcros ciudadanos?
Con un aditamento: La espada que se guardaba en la Quinta de Bolívar no era la que el Libertador usaba en las batallas, sino una de lujo, que solo usaba en los desfiles militares y en los actos solemnes.
De modo que Petro se equivocó de símbolo: yo diría que esa espada ceremonial es más un símbolo de la elegante burguesía a la que pertenecía Bolívar, que la espada justiciera que rompió las cadenas de la opresión española.
La historia también la escriben, a veces, los mentirosos….
  • Enríque Ramírez Yáñez es escritor independiente y abogado colombiano
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