19 de enero de 2022

Archidiócesis de Barcelona

Cultura

El Museo Diocesano de Barcelona y su catedral viajan hasta Oriente a través del arte

Una reflexión entre el Oriente real e imaginado por pintores y escritores pertenecientes al orientalismo, una de las corrientes estéticas más relevantes del siglo XIX
Fortuny, Sorolla, Fabrés i Costa, Masriera, Agrasot, Benlliure o Sánchez Barbudo son algunos de los artistas cuyos óleos se muestran en la nueva exposición del Museo Diocesano y la Catedral de Barcelona inauguró el pasado 13 de enero, que lleva por nombre Viaje a Oriente. La obra de los citados pintores se pone en diálogo con otras miradas orientales como la del padre Bonaventura Ubach, monje biblista benedictino, en sus expediciones. Se han incluido también piezas que complementan el discurso, desde un manual de magia talismánica andalusí a un brazalete Masriera que acompaña una odalisca del orfebre y pintor Lluís Masriera
Se trata de una reflexión sobre el Oriente real y el imaginado por pintores y escritores de una de las corrientes estéticas más relevantes del siglo XIX que pervive hasta entrado el siglo XX, el orientalismo.

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Dos caras de la misma moneda

Óscar Carrascosa, comisario de esta exposición y especialista en relaciones entre artes plásticas y literatura, ha afirmado a la Agencia EFE que la muestra parte del hecho de que «la mirada occidental a Oriente es siempre una mirada al otro, usualmente vinculada con la fabulación». 
La representación plástica y literaria de Oriente y la mirada aventurera del padre Ubach –quien transmite a través de sus diarios la pasión de recorrer la geografía del Antiguo Testamento– son dos caras de la misma moneda. 
Nada más comenzar el recorrido de la exposición se encuentra la sala consagrada a Mariano Fortuny, de quien el comisario ha querido señalar que es el «máximo exponente de la pintura orientalista, interesado en transmitir mediante su pincelada vibrante la cultura y la religión de los ligares del norte de África que conoció de primera mano, sus habitantes y su arquitectura». 
La muestra cuenta también con contenido interactivo, como es el código de realidad aumentada ante el dibujo de Vaso nazarita. A través de este el visitante puede observar en su móvil el original que fue copiado por Fortuny, el conocido Jarrón de las gacelas del siglo XIV, confrontado con otros dos jarrones medievales cuyos fragmentos fueron utilizados para rellenar las bóvedas góticas de la catedral de Barcelona. 
Árabe examinando una pistola de Joaquín Sorolla

Árabe examinando una pistola de Joaquín Sorolla

Idealización de Oriente

La obra de este pintor impresionista se une a dos óleos de Joaquín Sorolla, que muestras su interés por la caracterización árabe, como en Árabe examinando una pistola, colgada junto a su Odalisca. Interés en el que, en palabras de Carrascosa, «hay un cierto paso hacia la fabulación en los rasgos de la modelo». 
La idealización de Oriente responde al gusto de la creciente burguesía en una Europa donde la revolución industrial se extendía a pasos agigantados. Su evolución culmina en cuadros como la Odalisca de Masriera, en el que «la modelo está más cercana a ser de Montmatre que de Argelia», subraya el comisario. 
La muestra pretende reivindicar a artistas poco conocidos por el gran público, como el valenciano y amigo de Sorolla, Navarro Llorens, o el granadino Mariano Bertucchi; pero también algunos orientalistas europeos como los franceses Benjamin Constant y Víctor Huguet, el belga Frans Vinck o el italiano Tomassi
Viaje a Oriente culmina en la Sala Capitular de la catedral de Barcelona, donde se exhiben piezas como un mapa del Mediterráneo del siglo XV, una pieza cerámica andalusí parte de la tribuna del rey Martí el Humano o una primera edición del dietario Viaje a Tierra Santa firmado por su autor, Jacint Verdaguer; y podrá visitarse hasta el próximo 22 de mayo. 
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