28 de mayo de 2022

Manifestantes provida frente al edificio de la Asamblea Nacional en Quito

Manifestantes provida frente al edificio de la Asamblea Nacional en QuitoRodrigo Buendía / AFP

Los obispos de Ecuador, en contra de la ley que permite el aborto por violación

La Conferencia Episcopal ecuatoriana llama a la Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional que discute el proyecto de ley sobre el aborto a salvaguardar la vida desde su concepción hasta la muerte natural

«El actual proyecto de ley se concentra únicamente en el aborto como única alternativa para las mujeres víctimas de la violación y reduce al ser humano concebido a un simple producto sin ningún derecho humano». Así comienza la carta abierta publicada por la conferencia de los obispos ecuatorianos. En la misiva se han mostrado en desacuerdo con el proyecto de ley surgido a raíz de una sentencia judicial que busca despenalizar el aborto en casos de violación, en menores de edad y en mujeres con discapacidad.

El aborto, ¿un derecho?

Los representantes de los prelados de Ecuador, Luis Cabrera, presidente de la conferencia, Alfredo Espinoza, vicepresidente, y David de la Torre, secretario general, son quienes firman la misiva. Afirman que el Proyecto de Ley Orgánica para la Interrupción Voluntaria del Embarazo en Caso de Violación parte de dos supuestos sin fundamento: «que el aborto es un derecho y que la vida humana no comienza con la concepción».
Ha sido la Corte Constitucional quien ha ordenado a la Defensoría del Pueblo y luego a la Asamblea Nacional a establecer «las condiciones y requisitos para que exista un adecuado balance entre la protección de la vida desde que es concebida y los derechos constitucionales de las mujeres víctimas de violación», afirman los obispos. Sin embargo, el pasado viernes la Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional continuó la discusión para establecer si el aborto debe aplicarse en un plazo de 28 semanas (siete meses) de gestación en casos de violación y sin plazo de tiempo en menores y mujeres discapacitadas.

La objeción de conciencia, obligatoria

Han querido recordar también a través de su carta que la Constitución ecuatoriana protege la vida desde el momento de la concepción en su Artículo 45, y que no existe ninguna norma internacional, ni nacional, que reconozca el aborto como un derecho. Los obispos inciden en el riesgo para la salud y la vida de la madre si el aborto se produce en fases avanzadas del embarazo. Además, explican que «esta afirmación nunca debe utilizarse como justificación para dar muerte arbitraria y sumaria a un ser humano, aunque, en el caso de la violación, no se impute ninguna pena legal a los autores del aborto».
La objeción de conciencia del médico es «un derecho humano que también ha sido recogido por la Constitución y no un privilegio de una minoría», afirma la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. Por ello, el personal médico «no debe ser obligado a practicar un aborto en contra de sus convicciones médicas, éticas y morales», ni aunque sea bajo amenazas de pena de cárcel o multas
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