03 de julio de 2022

El Papa rodeado de estudiantes y profesores de la Universidad de Macerata

El Papa, rodeado de estudiantes y profesores de la Universidad de MacerataEFE

El Papa, muy crítico con las universidades, lamenta que no siempre se toman decisiones coherentes

El crecimiento personal y humano, el encuentro cultural, la formación y la paz fueron los tema que ha tocado el Papa durante la audiencia de este lunes

El Papa Francisco se ha reunido este lunes 9 de mayo, en una audiencia privada con alumnos y profesores de la Universidad de Macerata, una de las más antiguas de Europa. Ha mostrado con un discurso esperanzador la importancia de la financiación de los centros formativos, que cataloga como fuentes de crecimiento personal y humano. «La universidad es, o al menos debería ser, el lugar donde la mente se abre a los horizontes del conocimiento, a los horizontes de la vida, del mundo, de la historia».
Al inicio de la audiencia, el rector de la universidad se ha dirigido al Papa en representación de cada universitario. En su saludo ha expuesto los temas que más preocupan en la actualidad: la amistad entre Occidente y Oriente, el encuentro entre diferentes culturas, el drama de la guerra, el fenómeno de la migración y la paz. Algo que ha hecho reflexionar al Santo Padre sobre el papel que tienen los centros sobre los jóvenes y su evolución en el mundo del saber y en el del hombre.
El Papa rodeado de estudiantes y profesores de la Universidad de Macerata

El Papa, rodeado de estudiantes y profesores de la Universidad de MacerataEFE

«Este horizonte, por así decirlo, se duplica si pensamos que cada estudiante que cruza el umbral de la universidad y cursa unos años en ella, cada uno de ellos es, en sí mismo, un universo. En la universidad, pues, se encuentran dos universos: el del mundo, del saber, y el del hombre; no del hombre genérico, que no existe, sino precisamente de esa persona, de ese joven, de esa joven, con su historia y su personalidad, sus sueños y sus cualidades intelectuales, morales, espirituales…, sus límites . Cada persona es un universo, que solo Dios conoce plenamente, con un respeto sin igual.

Una inversión para el futuro

En estos años universitarios, el propio estudiante madura el conocimiento y la libertad en la capacidad de pensar y actuar. El Papa Francisco ha agregado una reflexión de John Henry Newman sobre el ambiente durante estos años de formación: «Forma un hábito mental que dura toda la vida, cuyos atributos son la libertad, la equidad, la calma, la moderación y la sabiduría –cita Francisco–. Me referiría a esto como el fruto específico de la educación que brinda la universidad, en comparación con otros lugares o formas de enseñanza. Este es el propósito principal de una universidad en su atención al estudiante».
Dando un repaso por el pasado, el Papa ha cuestionado la idea primaria de la Ilustración, que estaba más preocupada por inculcar conocimientos en vez de en «intervenir a la persona con sus afectos y su forma de sentir».

«Una cultura del encuentro»

El Papa Francisco retoma el tema de la interculturalidad señalado por el rector de la universidad donde ha enfatizado la importancia del encuentro entre distintas culturas. «No basta con reunir a profesores y estudiantes de distintos orígenes. Tenemos que desarrollar una cultura del encuentro y, la universidad, es sin duda un lugar privilegiado para hacerlo”.
Macerata fue la cuna universitaria de esta cultura. El padre Matteo Ricci fue un gran impulsor por ser un gran hombre de encuentros. El Santo Padre lo ha elogiado con su recuerdo denominándolo «ciudadano de las personas». De ahí a que, durante todo el discurso, impulsase a los estudiantes presentes y a aquellos que no lo estuvieron a «preservar su memoria, promover estudios sobre él e intentar actualizar su ejemplo de diálogo intercultural –ha concluido el Papa– ¡Cuánta necesidad hay hoy en día, a todos los niveles, de seguir decididamente este camino, el del diálogo!».
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