22 de mayo de 2022

El Papa Francisco, a los pies de la Virgen de Fátima, en 2017

El Papa Francisco, a los pies de la Virgen de Fátima, en 2017Gtres

Los peregrinos vuelven a la Virgen de Fátima para pedir por la paz en Ucrania

Tras dos años bajo mínimos por la pandemia, vuelven los peregrinos a este santuario mariano donde la Virgen se apareció el 13 de mayo en Cova da Iría

Miles de peregrinos vuelven al santuario de Fátima han vuelto, tras dos años sin poder asistir, para rezar por el fin de la guerra en Ucrania, la recuperación tras la covid y la salud de las familias.
El capellán del santuario, Francisco Pereira, explica que «en este tiempo se vuelve todavía más vehemente esta oración por la paz, esta necesidad de rezar por la paz teniendo en cuenta la situación de guerra que se vive en Europa, como hace 100 años».
Hoy, las oraciones por el fin de la guerra en Ucrania se repiten en las misas organizadas en distintos idiomas en la Capilla de las Apariciones, donde se encuentra el punto en el que, según la tradición católica, la virgen se apareció a los niños el 13 de mayo de 1917, en plena Primera Guerra Mundial.

No solo preocupa la guerra

Pereira resalta, en declaraciones a la Agencia Efe, que no rezan «por la derrota de nadie, por la destrucción de nadie», sino «para que todos se sientan integrados» y «encontrar un punto en común».
A Fátima ha acudido Adelaida Lopes, una veterana peregrina que lleva en el bastón, que ha utilizado para llegar desde Lisboa, unos lazos azul y amarillo, los colores de la bandera ucraniana. «La pandemia no nos dejó venir, y ya era hora de volver. Teníamos que venir precisamente este año porque esta bandera nos dice mucho», cuenta Lopes.
La guerra no es lo único que preocupa a los peregrinos, también la pandemia y la salud, como recuerda el capellán, ya que «todavía tenemos conciencia de que la enfermedad continúa afectando a mucha gente».
Explanada del santuario de Fátima

Explanada del santuario de FátimaCathopic

Sin mascarillas ni aforos

El santuario espera unos 150.000 visitantes, por debajo de los 190.000 de 2019, aunque no son cifras oficiales, ya que no todos los fieles se registran al llegar. Hasta el momento, han anunciado su presencia 119 grupos de 23 países, con Italia, Estados Unidos, Alemania, España, Francia y Brasil como las principales nacionalidades, aunque por detrás de Portugal, que supone la mitad de las visitas.
Miles de fieles vuelven a hacer, esta vez sin mascarillas y aforos, largas colas en la explanada para dejar sus velas, y otros pocos recorren el recinto de rodillas rezando el Rosario en el camino de piedra. Una peregrina que dejó pendiente su visita en pandemia es Virginia Carvalho, que llega acompañada de su amiga María Teresa Santos «no para pedir sino para agradecer» por «todo lo que ha sido mi vida, el día a día...».
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