01 de diciembre de 2022

La moderadora de la sesión junto con Ana Rodríguez de Agüero Juan Orellana y Ana Sánchez-Sierra.

Ana Rodríguez de Agüero, Juan Orellana y Ana Sánchez-Sierra, entre los ponentes del congreso 'San Francisco y Tierra Santa'CEU

Congreso 'San Francisco y Tierra Santa'

Ana Sánchez Sierra: «Vivir la fraternidad franciscana puede restaurar la religión y la sociedad»

El congreso sobre san Francisco de Asís organizado por el CEU ha concluido con una reivindicación de la visión del santo sobre la Iglesia, la naturaleza o la convivencia entre culturas

«Si perdemos de vista que Dios es padre, se rompe el edificio religioso, y esta ruptura implica -a su vez- la ruptura del edificio social», reflexionaba la profesora del Instituto de Humanidades CEU Ángel Ayala Ana Sánchez-Sierra durante la última ponencia del congreso San Francisco y Tierra Santa, celebrado en la Universidad San Pablo CEU. La investigadora ha abordado la idea franciscana de fraternidad, ligándola a la Doctrina Social de la Iglesia y a varias encíclicas del papa Francisco, como Laudato Si y Fratelli Tutti.
Sánchez-Sierra llamó la atención sobre el hecho de que en los escritos de san Francisco la segunda palabra más frecuente -después de Dios, Dominus- es frater, «hermano». «Él nunca definió la fraternidad, porque no lo veía como algo teórico, sino una forma de vida: antes que a la fraternidad, san Francisco encontró al hermano», añadía la profesora, y apuntaba que en esta hermandad en Cristo está el reconocimiento de todos como hijos de Dios.
«Abandonar el título de hermano hace que perdamos de vista que Dios es Padre», consideró Sánchez-Sierra. En el cierre del evento, la profesora ha instado a entender la fraternidad como una forma de superar el individualismo y a recuperar la acepción franciscana de fraternidad «como una oportunidad para restaurar el edificio social y religioso».

Verdadero ecologismo

Por su parte, la directora de la revista Tierra Santa, Inmaculada Rodríguez Torné, ha ligado el pensamiento de san Francisco con la preocupación ecológica contemporánea. Rodríguez ha hablado sobre la Ley de Bienestar Animal que el Congreso tramita, recordando que la Biblia ya reconoce el valor de los animales.
«Nuestro universo –y todos los posibles universos–es sagrado, porque pertenece al Señor, y Dios no se ha desentendido de su Creación», ha apuntado. En la Cristología actual se da peso a la relación de Jesucristo con la naturaleza: «Jesús se sentía criatura de la tierra, su vida oculta es una existencia sencilla, rural, muy ligada a su tierra».

San Francisco y el sultán

Previamente, la segunda jornada de este congreso organizado por el Instituto de Humanidades CEU Ángel Ayala, el Departamento de Pastoral y Voluntariado del CEU y la Fundación Cultural Ángel Herrera Oria ha arrancado con dos ponencias sobre Historia, ambas impartidas por profesores de la Sapienza Università di Roma.
En la primera de ellas, Alfonso Marini ha abordado el encuentro entre san Francisco y el sultán Al-Malik al-Kâmil en 1219: episodio que marca el inicio de la presencia franciscana en los Santos Lugares. El investigador ha repasado la historiografía sobre el hecho, con textos como la crónica de Ernoul, quien describe la caballerosidad del gobernante y la férrea fe de san Francisco y su acompañante.

¿Qué posición tenía san Francisco ante la cruzada, teniendo en cuenta que la visita ocurrió en 1219, durante la quinta de las incursiones?

El autor de Incontro sotto la tenda plantea tres problemas historiográficos. En primer lugar, ¿por qué decidió ir a ver al sultán? Marini destacó que hoy los historiadores «ignoran o difuminan» que Francisco buscase el martirio, y planteó una motivación evangelizadora. Otro problema es cuál era su actitud hacia los musulmanes, y Marini destacó que Francisco tenía como prioridad «una relación pacífica con los musulmanes», rechazando todo conflicto, aunque este comportamiento servil no eliminaba el riesgo de martirio.
Por último, ¿qué posición tenía ante la cruzada, teniendo en cuenta que la visita ocurrió en 1219, durante la Quinta Cruzada? Marini ha reconocido que no está claro qué pensaba sobre la empresa militar. San Francisco no dejó nada escrito sobre el tema, y en este punto se abrió un debate entre los dos ponentes. El otro profesor, Antonio Mussarra, defendía que es muy difícil que en este contexto histórico el fraile pudiera sustraerse a la corriente de pensamiento general, mientras que Marini consideraba que -considerando el énfasis de Francisco en predicar la paz- pudo resultar un hombre excepcional, que se desmarcase de su época.

La «prehistoria» franciscana en Tierra Santa

Por su parte, el profesor Musarra ha abordado en detalle cómo fueron los primeros tiempos de la presencia de los franciscanos en Oriente Medio, mostrando cómo «el vínculo entre la orden y Tierra Santa se remonta a mucho tiempo atrás». El ponente explicó cómo la entrada de los franciscanos fue lenta y difícil, y describió la conflictiva realidad de la ciudad de San Juan de Acre, donde se instaló «una pequeña vanguardia» de frailes.
También ha dedicado un tiempo a analizar las reprimendas del papado a aquellos señores cristianos que no permitían el bautismo o la conversión de sus esclavos musulmanes, por no querer liberarlos: el papa Gregorio IX anuló la norma por la cual un converso ganaba libertad. Musarra señaló cómo a partir de mediados del siglo XIII la presencia de los hermanos menores fue creciendo en Tierra Santa, y describió el «shock» que supuso el asedio y caída de Acre en 1291.

Pintura, literatura y cine

Tras el enfoque histórico, las siguientes ponencias se han centrado en la representación artística de San Francisco de Asís. La doctora en Historia del Arte María Rodríguez Velasco ha abordado la creación de la imagen pictórica de Il Poverello durante la baja Edad Media, remontándose a la primera imagen que conservamos del santo -en el monasterio benedictino de Subiaco- y destacando la importancia de las fuentes literarias hagiográficas como La Leyenda Mayor de san Buenaventura en la inspiración de los artistas.

La cultura contemporánea no siempre explica bien la figura de san Francisco

Rodríguez Velasco identifica los símbolos propios de la iconografía franciscana en este momento –el hábito, la cuerda, el cíngulo de triple nudo– y cómo estos recuerdan virtudes como la castidad o la pobreza. También señala al pintor florentino Giotto como el gran renovador de las representaciones visuales de san Francisco, a raíz del conjunto de frescos que pintó en la basílica superior de Asís, que enfatizan la idea del fraile como Alter Christus, «el otro Cristo».
Más tarde, el profesor y crítico cinematográfico Juan Orellana y la directora de CEU Ediciones, Ana Rodríguez de Agüero, han recorrido las representaciones contemporáneas del santo en, respectivamente, el cine y la literatura. Ambos han coincidido en afirmar que la cultura contemporánea no siempre explica bien la figura de san Francisco.
«No entenderle desde la fe te lleva a contar su historia desde claves que no son: un ecologista, un rebelde… Algunas de las películas no llegan al núcleo», señaló Orellana. Rodríguez de Agüero añadió que «faltan las claves antropológicas para entender su figura», y destacó que, sin asumir las coordenadas de un hombre del siglo XIII, «san Francisco resulta un hombre naif, que come los frutos que recoge, no respeta la propiedad privada y quiere subvertir la sociedad».
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