07 de diciembre de 2022

El Papa en su visita a...

La visita del Papa Francisco a Myanmar en 2017GTRES

Cristianos perseguidos

La Iglesia de Myanmar agradece al Papa su recuerdo en medio de la violencia contra los cristianos

El obispo auxiliar de la archidiócesis de Yangón ha declarado que están viviendo «una condición extremadamente difícil y delicada»

«La comunidad católica de Myanmar vive hoy en un doloroso clima de violencia. Los combates continúan. La vida es difícil y precaria. La gente siente el cansancio y el sufrimiento de una situación de violencia que se prolonga desde hace más de un año de conflicto», ha explicado el monseñor Noel Saw Naw Aye, obispo auxiliar de la archidiócesis de Yangón, a la Agencia Fides.
Los obispos están en una situación muy delicada porque tienen que tratar con los militares del gobierno y, al mismo tiempo, hacerse cargo de los sufrimientos y las necesidades del pueblo. El obispo ha explicado a Fides que «siempre estamos del lado de la población, pero también estamos llamados a dialogar con los líderes políticos y los jefes militares solo para evitar mayor sufrimiento y violencia contra el pueblo».
El monseñor ha pedido al ejército que no sean atacados en lugares como escuelas, iglesias, centros sociales o de acogida de refugiados. «Como católicos, estamos todos unidos contra la guerra y contra toda violencia, tratamos de predicar y vivir la no violencia, la paz y la reconciliación evangélica», afirma.
Tras el llamamiento del Papa el pasado 25 de septiembre, la comunidad católica birmana afirma que «siempre agradece al Papa Francisco que nunca pierda la oportunidad de recordarnos en la oración y en sus llamamientos por paz».

Las palabras del Papa Francisco

El Pontífice dedicó unas palabras durante el Ángelus pronunciado al final de la Misa en el estadio de Matera al término del Congreso Eucarístico Nacional: «Parece que está de moda bombardear las escuelas de todo el mundo hoy».
«Pienso, en concreto en los muchos problemas del mundo y en Myanmar», remarcó el Papa. Además, recordó que este noble país lleva viéndose azotado por graves enfrentamientos armados desde hace más de dos años, provocando así numerosas víctimas y personas desplazadas.
«Esta semana escuché el grito de dolor por la muerte de los niños en una escuela bombardeada», agregó. El Papa espera que «el grito de estos pequeños no pase desapercibido».
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