Una ermita tan pequeña como un grano de mostaza
Esa pequeña ermita da mucho fruto, pero mejor que cualquier descripción. «Vengan a verlo», serán testigos de la devoción y fe que mueve ese pequeño lugar
El pasado 15 de agosto, fiesta de la Asunción de Nuestra Señora, fue motivo de celebración en muchas localidades de España. Para unos es el recordatorio de que las vacaciones se acaban y septiembre asoma ya las orejas con su rutina. Para otros el comienzo, el inicio de un camino que terminará también en una gran fiesta, el 8 de septiembre celebrando el cumpleaños de la Virgen María.
La preferencia de Nuestra Señora por mostrarse entre lo pequeño, lo humilde, lo que todo el mundo desecha se hace patente desde el inicio mismo de esta maravillosa historia de la que Ella es protagonista directa desde hace 2000 años.
Valga como ejemplo un pequeño pueblo fundado por el Infante Don Juan Manuel, con retazos de otras aldeas y que ya en el año de 1612 el mayordomo de la Hermandad de Ntra. Sra de La Misericordia, pide a los señores del lugar el poder usar las piedras de su castillo arruinado para hacerle a la Virgen una ermita. Esa Ermita es un lugar de peregrinación que sorprende a todo a aquel que se acerca a ese pequeño pueblo los días 7 y 8 de septiembre, pero no empecemos por el final.
El 15 de agosto es el inicio del novenario a la Virgen de la Misericordia, a las diez de la noche, como durante años, y siglos, que durará hasta el 23 de agosto por la noche, cuando ya los «puebleños» que así se llaman los habitantes del lugar, se despidan de la Virgen. Al día siguiente, el día 24, San «Bartolo», la subirán a su ermita, en lo alto de la sierra Jarameña, para que esté lista y pueda recibir a todos los romeros que comenzarán a llegar el 7 de septiembre por la tarde.
Este año, velaran a la Virgen la noche del 23 de agosto, para que todos aquellos que quieran estar con Ella puedan rezarle y tener un rato tranquilo. Algunos serán más piadosos, otros menos, pero eso a Ella le da igual, que por eso es Virgen de Misericordia, a todos los acoge bajo su manto y por todos intercede. Prueba de su poder es el camarín con los exvotos que hay en su ermita. Si Dios y Nuestra Señora quieren también los niños del pueblo rezarán un rosario el día 22 de agosto.
La ermita de la Virgen de la Misericordia, situada en lo alto de la Sierra Jarameña, en el pueblo de Puebla de Almenara, Cuenca, se convierte en un lugar de peregrinación, desde pueblos que están situados entre 30-40 km a la redonda. Peregrinos, o romeros, como se les llama por allí saldrán andando desde localidades mucho más grandes y mejor equipadas que Puebla de Almenara, como Tarancón, Quintanar de la Orden, Santa Cruz de la Zarza hacia la ermita. Pero he aquí que, en ese pequeño lugar, en ese cruce de caminos entre la Mancha y las estribaciones de la Sierra de Altomira, se produce el milagro del encuentro con Nuestra Señora.
Como en grano de mostaza esa pequeña ermita da mucho fruto, pero mejor que cualquier descripción «Vengan a verlo», serán testigos de la devoción y fe que mueve ese pequeño lugar.