05 de diciembre de 2022

El presidente murciano, Fernando López Miras.

El presidente murciano, Fernando López MirasGTRES

Sociedad

El Gobierno pone a Murcia contra las cuerdas a cuenta del trasvase Tajo-Segura

Vincula el movimiento de aguas a la protección del Mar Menor

El Gobierno condicionará el trasvase del Tajo-Segura al control trimestral del Mar Menor establecido por la Conferencia Hidrográfica del Segura para proteger la albufera de la contaminación por nitratos, resultado que supuestamente es consecuencia de la actividad agrícola de la zona, uno de los motores económicos de la región.
El Ministerio de Transición Ecológica ha remitido al Consejo Nacional del Agua el Programa especial de vigilancia y control del estado de las masas de agua y de la sostenibilidad de los aprovechamientos en el ámbito del Acueducto Tajo-Segura así como el seguimiento del programa de medidas asociado. Con este documento, se vincula el trasvase al cumplimiento de las medidas de protección de la laguna.
El texto, que ha revelado Onda Cero, señala que «la masa de agua continúa en mal estado cuantitativo y químico debido a problemas de intrusión marina en algunos sectores y por registrarse una concentración excesiva de nitratos». «Debido a la importancia de alcanzar el buen estado de la masa de agua Campo de Cartagena en el horizonte previsto, se incorporará en este Programa especial el seguimiento del grado de implementación de las medidas anteriores con una periodicidad trimestral junto a su estado de tramitación», añade.
El asunto de los nitratos es el principal punto de conflicto entre las partes implicadas. Unión Europea, Gobierno y ecologistas aseguran que son la principal causa de la eutrofización –aporte excesivo de nutrientes que provoca un crecimiento descontrolado de algas y la posterior asfixia por falta de oxígeno del ecosistema– consecuencia de la filtración de los productos químicos usados en agricultura en los acuíferos subterráneos que desembocan en la laguna.
Los agricultores, por su parte, aseguran que es un «problema múltiple» y desde hace meses están haciendo campaña a través de la Fundación Ingenio –el lobby de las empresas agrícolas de la zona– para señalar el cambio de la legislación europea sobre jabones, que habría provocado un vertido descontrolado de fósforo en las aguas.
El presidente murciano, Fernando López Miras, se mueve en una delgada línea que divide a ambas partes. Según la Comunidad de Regantes, solo el regadío del Campo de Cartagena genera más de 47.000 empleos y un valor de 2.800 millones de euros anuales, una buena porción del pastel de la comunidad. Pero al mismo tiempo el dirigente murciano no esconde que los nitratos son un grave problema.
De momento, López Miras ha adoptado varias medidas para mejorar el ecosistema y ha señalado al Gobierno central por «no hacer los deberes en materia medioambiental», pero eso no ha evitado que los agricultores hayan presentado una demanda colectiva contra la Ley de Recuperación y Protección del Mar Menor aprobada por el consistorio regional.
Tras las sequías de este año, los embalses murcianos apenas superan el 25 % de su capacidad y el campo necesita del trasvase para su supervivencia. Hace unas semanas, el Gobierno aprobó el trasvase de 7,5 hectómetros cúbicos para abastecimiento urbano, un estacazo para los intereses agrícolas y del ejecutivo regional, que ha mostrado su enfado por el recorte. En medio de esta situación, Vox ha encontrado un posible caladero de votos y ya ha advertido a López Miras que su apoyo estará condicionado por la derogación de la citada ley del Mar Menor.
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