22 de enero de 2022

Un hotel de California se ha visto obligado a poner robots en lugar de camareros

Un hotel de California se ha visto obligado a poner robots en lugar de camareros

Crisis de la covid: un hotel de California, obligado a usar robots ante la falta de personal

Tras una breve formación, las máquinas que emplea el establecimiento son capaces de llamar al ascensor, presionar el piso de destino o caminar entre una multitud sin chocarse
La pandemia por covid está obligando a las empresas a reinventarse. El hotel Radisson, en Silicon Valley, California, no ha tenido más remedio que poner robots para que atiendan a los clientes, ya que su personal se ha visto afectado por el coronavirus. En lugar de preocuparse por la situación, los usuarios están encantados por las prestaciones que ofrecen estos robots, a los que no deben dejarles propina.
Quizás muy pronto otros establecimientos hoteleros y de restauración sigan los pasos del Radisson, teniendo también en cuenta que hace unos meses Tesla presentó un humanoide capaz de realizar muchas actividades. 
Los que ha adquirido hotel Radisson están diseñados por Savioke, una empresa que suministra máquinas inteligentes a hospitales, residencias de ancianos, restaurantes y hoteles. «No tiene sentido pagar altos salarios al personal cuando un robot puede hacer lo mismo», aseveró Steve Cousins, director ejecutivo de Savioke. 
La máquina solo necesita una breve formación para aprender a moverse por el vestíbulo y los pasillos. Después, puede coger un ascensor y presionar el botón del piso al que quiere ir. En los pasillos, por ejemplo, sabe exactamente cómo evitar los carritos de comida que se dejan frente a las puertas. Si alguien no está seguro de qué lado pasar y se mueve dubitativo en zigzag, también lo hace el robot, en busca de comprensión. Está entrenado para evitar el contacto y puede moverse incluso entre una multitud sin chocar con nadie.
Cuando aparece el cliente, el robot abre su compartimento, dentro del cual se encuentra lo que ha solicitado el huésped. El servicio es muy rápido: la espera media ha pasado de 30 minutos a menos de cinco.
Los robots no enferman, no piden vacaciones y no se declaran en huelga. Trabajan las 24 horas del día durante siete días y sin quejarse. ¿Pasaremos a vivir en una metrópoli como la se que planteaba en la película Blade Runner? No parece muy descabellado cuando en Estonia están experimentando con jueces-robots porque consideran que podrían ser más competentes e imparciales que los humanos. 

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