A cambio, China debe acelarar la aprobación para la venta de los minerales al extranjero
Empresas tecnológicas revelan que EE.UU. ha anulado las restricciones a venta de software de diseño de chips a China
Según estas compañías, esta medida tiene un «efecto inmediato» y sus clientes comienzan a recuperar el acceso a esta tecnología
Varias empresas del sector han confirmado que Estados Unidos ha levantado las restricciones a las ventas de software para diseño de chips en China impuestas en el pasado mes de mayo. Las compañías ya han comenzado a restaurar el acceso a sus servicios para sus clientes en el gigante asiático.
El Departamento de Comercio norteamericano «ha derogado las restricciones a la exportación», según ha confirmado a EFE la firma estadounidense Cadence, quien está inmersa «en proceso de restablecer» el acceso a la tecnología «a los clientes afectados, con arreglo a las leyes de exportación de EE.UU.».
Otra de las empresas, Synopsys, compartía la revocación de las sanciones con «efecto inmediato», a la vez que continúa «evaluando el impacto de las restricciones (...) en sus negocios, resultados operativos y métricas financieras», tal y como exponían en un comunicado.
El software desarrollado por ambas compañías se utiliza en el diseño de procesadores, más complejos —como los utilizados por Nvidia o Apple— como en los componentes más simples —para la regulación de energía—.
También Siemens mencionó el regreso del «acceso total» a su software para clientes de China después de que se anulara la orden de licencias especiales del Gobierno de EE.UU. a las empresas.
China debe acelerar la exportación de minerales
Trump estableció las restricciones como respuesta a los movimientos de China por la exportación de tierras raras, minerales que resultan clave para el sector de los semiconductores, así como Defensa y automoción. Esta prohibición fue un paso más en el acorralamiento de Washington al área de Pekín, siendo un sector estratégico para la autosuficiencia tecnológica —que aún depende de terceros—.
Aunque la situación desembocó en un acuerdo ratificado la semana pasada después de unas negociaciones acontecidas en Londres, estas ofensivas comerciales pusieron en riesgo una tregua de 90 días pactada por ambas potencias mundiales.
Así, el país norteamericano aseveraba que reanudaría las exportaciones de software de diseño de chips, turbinas de avión o etano si China aceleraba la aprobación para la venta de los minerales al extranjero.