Empezó el Mundial: el Madrid salió al rescate
Los africanos era imposible no ya que ganaran, que metieran un gol. Los descendientes de aztecas y demás firmaban el 1-0 incluso contra 10
No, no voy a insistirles en que puede ser el peor Mundial de la historia. Vamos a pensar que México y Sudáfrica no tuvieron el día.
Los africanos era imposible no ya que ganaran, que metieran un gol. Los descendientes de aztecas y demás firmaban el 1-0 incluso contra 10. El que vuelva a meterse con el Cholo y demás apóstoles de la cosa contará con mi desprecio eterno.
Pero siempre nos queda el Madrid, sé que hay a quien le molesta, pero es así. Sabedor de lo que venía salió al rescate del mundo –una vez más– y anunció el fichaje de Mourinho, tres temporadas. Mira, como Xabi Alonso… El Madrid sabe que 'esto' si mejora será en julio y se movió: muchas gracias.
Mou y, ya puestos, filtró además que está cerca de traer a Bernardo Silva, primer Mendes boy de esta nueva etapa. Una pena que Silva no llegara diez años antes, dicen ya los nerviosos.
Respuesta: entonces jugaban en el Madrid, y entre otros, Kroos, Modric y un portugués por la derecha: metía goles. Es más: aparecía por la derecha cuando no lo hacía por la izquierda. Para cerrar su día, el Madrid hizo socio de honor al Papa León XIV.
Ah. Y se supo que cinco estadios mundialistas fueron construidos por ACS, la empresa de Florentino. Los de Santa Clara, Texas, Atlanta, Houston y Los Ángeles. Recuerda aquello de Kopa, Rial, Di Stéfano, Puskas y Gento.
Y camino de las ocho empezó el Mundial con la inevitable ceremonia inaugural. La cosa, un ratito musical, acabó con Infantino levantando la Copa.
En el estadio donde se coronaron Pelé y Maradona no llevaron a un par de futbolistas históricos, uno del Brasil del 70 y otro de la Argentina del 86, y apostaron por el presidente. ¡Cómo carallo va a acabar esto bien!
Lo mejor fue Shakira que ofrece un espectáculo total: hay que mirarla muy bien para asegurarte que es ella, eso sí. Tremenda. El pueblo enloqueció y un servidor, más. Siempre me gustó y tras su goleada a Hacienda la tengo como si fuera mi nieta.
En lo pelotero lo mejor de este partido inaugural lo hizo un tal Quiñones, que jugó diez minutos magníficos. Las entradas más baratas costaban 2.500 euros, hay que tener poca vergüenza.
La gentil presidenta Sheinbaum no fue al partido en plan protesta, dijeron. No, por raro que parezca no le echó la culpa a Hernán Cortés. Otro nieto para mí. O quizá el nieto soy yo. Bueno, no sé.
Quizá influyó también en el ambiente que la cosa social está alteradilla en el país como explica que hubo 10.000 policías y militares controlando el estadio y alrededores. Fue tal el caos que hubo gente que se presentó a las seis de la mañana. La cita era a las doce.
En un partido sin nada se produjeron tres expulsiones, si la línea va a ser esta… Suráfrica se quedó primero con diez y después con nueve. A México le expulsaron a César Montes, ex del Espanyol.
Bastó un partido para que apareciera el VAR, esa lacra mundial, esta vez en manos de un colombiano. La segunda roja a Suráfrica no le ve un brasileño, un francés, un alemán o un español ni ‘jarto vino’. Vamos, sale Trump y pone al equipo arbitral entero en la frontera sin pasar por la ducha. Empezó el Mundial: un abrazo muy fuerte para todos.