Nada nuevo nos cuentan del asunto Vinicius-Real Madrid, si va a renovar o no. Hay teorías para todos los gustos. Incluso que no lo hará, se quedará y se marchará gratis del Bernabéu el año que viene. Por poder… Sería raro, claro.

Ellos sabrán. El futbolista, si le conviene cambiar el Madrid por otro que sin duda será un grande, pero no el Madrid. Y que éste lo tendría anotado en el Club de los 150 si jugara por ahí tampoco se discute. Este Vinicius sí los vale. No hay combate con Julián, vamos.

Abducidos por la magia de Messi, de Cristiano, de Mbappé, que será quien les supere en lo alto de la tabla de goleadores históricos del campeonato, de lo que pueda hacer Lamine, resulta que Vinicus lleva una asistencia y cuatro goles, ha marcado pues en todos los partidos.

Y le anularon uno en la inevitable acción chufla del árbitro y sus secuaces del VAR. ¡Qué cruz! Y todo a gran nivel en cuanto a juego, presencia, piernas. Es sin duda es una de las estrellas de esta primera fase. Es el Vinicius incontenible. El líder. El de los goles en las dos finales de Champions ante Liverpool y Dortmund. El gran agitador.

Al mando de su 7, Brasil le hizo tres a Escocia que sigue sin superar la primera fase de un Mundial. Ni concursando 48 equipos parece. Estos escoceses casi siempre han cantado mejor que jugado al fútbol.

Fue el partido más entonado de Brasil que algún día tendrá delante un rival en serio o casi y saldremos de dudas. Cosa que podemos aplicar a varios aspirantes, claro. Tiene una baza tremenda: con Ancelotti casi todo es posible. Si lo hace campeón… Sí, seguramente él o ‘naide’.

Y ojo: Jairzinho, Romario, Ronaldo y Rivaldo, como Vinicius, marcaron en todos los partidos de la primera fase de sus Mundiales… y Brasil acabó siendo campeón.

Noticia fue también que volvió a jugar Neymar. La última vez fue el 17 de octubre de 2023. Es su cuarto Mundial. Está donde está porque varios colegas, el que más Casemiro, se lo pidieron a Carletto. «Le traes, para que esté en casa que se venga». El míster le hizo caso, como siempre que le habló 'Case'. Ancelotti es el primero que no se fía de este Brasil.

En el otro partido del grupo vimos el gol del Mundial. Fue obra de Isidor, jugador de Haití y del Southampton. Un tirazo estratosférico. Su equipo se puso dos veces por delante y acabó sucumbiendo. No fue justo seguramente, pero para ganarle a Marruecos hace falta más que la buenísima voluntad.