Qatarí que te viTomás Guasch

Yo, de Bielsa. Y de Tebas

Yo soy muy de Bielsa, sí. Necesité poco tiempo. Colaboró el profesor Luis Bonini, que en gloria está. Entrenaban al Espanyol y un mal día de agosto, y en nombre de la AFA, se presentó José Pekerman en Barcelona y le propuso dirigir la selección argentina.

Empecemos por el argentino y la exposición con la que cerró su etapa en Uruguay. Búsquenla. Es de lo mejor que nos va a dejar el Mundial.

Para que vayan haciendo boca: contó que sus ya ex jugadores le pidieron acortar las charlas técnicas. No soportaban más allá de diez minutos. Im-presionante. ¿Les suena Xabi Alonso y el Madrid? Claro. No, no se la pierdan.

Yo soy muy de Bielsa, sí. Necesité poco tiempo. Colaboró el profesor Luis Bonini, que en gloria está. Entrenaban al Espanyol y un mal día de agosto, y en nombre de la AFA, se presentó José Pekerman en Barcelona y le propuso dirigir la selección argentina. Tenía una cláusula liberadora por si eso sucedía y la ejecutó.

En ese momento, el Espanyol perdió la mayor oportunidad de su vida para dar un gigantesco salto adelante. Sigue esperando.

Estuvo también aquella Eurocopa de Inglaterra (1996) Aquel coche con Minguella, Valdano, él y yo. Muchas millas, partidos, charlas. Una experiencia inenarrable.

Ese tiempo, y su trayectoria de siempre, me valieron para considerarle, y sigo, como uno de los tipos más honestos que he conocido en el fútbol. Como diría aquel, honesto, honrado y trabajador. Una personalidad fascinante y, sobre todo, un monumento a la Ética. Cuando a un tipo así le va mal hay que abrazarle. Y sentirlo.

Y además está, claro, su irreprochable idea del juego. Toda afición sensata firmará que su equipo juegue a lo Bielsa. Ganó poco, dicen. Guardiola habló por él: «Denle mi Barça y verán cómo gana». En el fútbol, la lista de memos ganadores supera largamente a los otros.

¿Loco? Sí. Por defender su manera de entender el juego, la vida. Un estudioso del fútbol 24 horas al día, 365 días al año. Por conocimiento, mil codos por encima de casi todos. Es posible que precisamente eso, su conocimiento, le lleve a ver este juego como una ciencia exacta y no lo es. El colega Daniel Arcucci lo ha explicado muy bien: «De tanto estudiar el fútbol se convirtió en una especie de científico loco».

Estamos aquí porque su última estación ha sido desastrosa. Uruguay, fuera a la primera. Tremendo para todos empezando por él, el One del invento. El técnico al que el fútbol de ese país llamó para cambiar las cosas. O sea, a la dirigencia no le gustaba lo que había. No ha podido.

A pesar de todos los pesares, que los hay, como en cualquiera, seguiré siendo de Bielsa y muy convencido. Como también de Tebas, que se plantó en la toma de posesión de Laporta y dijo eso de «Vamos a ganar mucho». El 1 de julio, primer día de la temporada. El primero, la primera en la frente.

Quiso decir Barça, claro. El Barça ganará mucho era su idea. Un lapsus, OK. Glosó además, y en esto sin fallo, todo lo bueno que a su juicio tiene el Barça y su mandamás.

No. El presidente de nuestra Liga jamás podrá ser Bielsa. ¿Ven? Si decidiera dejar los banquillos me lo traería para dirigir la Liga y la Federación a un tiempo. Se acabarían los lapsus. Los hablados y los otros. Por cierto: Negreira, moroso en Hacienda. ¡Vente, Marcelo!